Agoniza la cooperativa láctea más grande de Argentina

SanCor arrastra pérdidas millonarias y está en proceso de reestructuración

Planta industrial de la empresa láctea argentina SanCor.
Planta industrial de la empresa láctea argentina SanCor.

La grave crisis del sector lácteo argentino se ha llevado ya por delante a miles de pequeñas explotaciones lecheras y ahora amenaza con hundir uno de los grandes productores, la cooperativa SanCor. Fundada en 1938, esta empresa lechera argentina cuenta con 4.000 trabajadores y es la segunda del país en volumen de producción, con casi 1.300 millones de litros anuales. Pero la compañía arrastra pérdidas millonarias desde que el que fue su principal cliente en la última década, Venezuela, entró en crisis. El aumento de los costes y la caída de producción provocada por las inundaciones de 2016 y el pasado enero en las provincias de Santa Fe y Córdoba han empeorado aún más su situación y la compañía busca opciones para poder mantenerse a flote. "O se logra una refinanciación o se vende la empresa", advirtió Carlos Castro, uno de los directores de la cooperativa, en declaraciones a la radio FM Estrella el pasado fin de semana. La empresa se apresuró a desautorizar a Castro en un comunicado por sus "manifestaciones erróneas" e informó que hay avances en el proceso de reestructuración en curso, pero no ha logrado calmar las aguas.

"SanCor está sobredimensionada de personal. (De media) por cada 2.000 litros de leche hay un operario y SanCor estaba en uno cada 800. O capta más cantidad de leche o achica personal", dice a EL PAÍS Pedro Morini, secretario de Lechería de la provincia de Santa Fe, la mayor productora de Argentina. Morini señala que la empresa ha ofrecido jubilaciones anticipadas y bajas voluntarias para reducir su plantilla, pero que debe también "buscar financiación externa o crear una alianza estratégica con otra empresa".

En su último balance, SanCor informó de pérdidas netas por 2.421 millones de pesos (unos 150 millones de dólares) en el primer semestre de 2016, un 541% más que en el mismo periodo en 2015. Hace siete meses, la empresa vendió al grupo agroindustrial argentino Vicentín por 100 millones de dólares el 90% de una de sus líneas de negocio más rentables, la de postres lácteos. En 2012, ya en problemas, SanCor ya se vio en la necesidad de desprenderse de su unidad de leches infantiles, adquirida por Mead Johnson Nutrition por 150 millones de dólares.

Hace 11 años, la mayor cooperativa láctea argentina estuvo a punto de ser adquirida por el inversor George Soros, pero apareció Venezuela y se firmaron contratos para proveer a ese país de leche en polvo. La maniobra permitió una inversión de 86 millones de dólares para la compañía, en momentos en que se estrechaban fuertes lazos comerciales y políticos entre los presidentes Néstor Kirchner y Hugo Chávez. La firma concentró una importante parte de su negocio en ese acuerdo comercial, pero la crisis de Venezuela bajo la presidencia de Nicolás Maduro puso patas arriba el acuerdo y obligó a la compañía a dar un golpe de timón. La empresa se abstiene de hacer declaraciones, pero admite que el sector lácteo argentino enfrenta "la peor crisis de su historia" y SanCor "no es ajena a ella". Hay 4.000 puestos de trabajo en riesgo.

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