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Clientes mejor informados

Ante el desconcierto de muchos consumidores, las respuestas de las autoridades españolas sobre qué carne comer no han variado

Un trabajador elabora chorizos en una fábrica de Extremadura.
Un trabajador elabora chorizos en una fábrica de Extremadura.

El efecto del informe que esta semana alertaba sobre los peligros de consumir en exceso carne roja o productos elaborados vía calor, humo o curados no se ha dejado ver con nitidez en los mercados, aunque la industria ha adoptado una especie de pacto de silencio para minimizar el efecto sobre su imagen y evita comentar cifras de ventas.

Ante el desconcierto de muchos consumidores, las respuestas de las autoridades españolas sobre qué carne comer han sido las mismas de siempre. Las pautas del Ministerio de Sanidad no han variado respecto a lo que decía hace un mes. La Agencia de Seguridad Alimentaria (Aecosan) ha recordado que esta nueva información viene a certificar lo que ya se sabía, por eso pide a los consumidores que limiten su conumo a dos veces por semana.

Las asociaciones de consumidores también han llamado a la calma y recuerdan que “no se puede decir que el tabaco sea igual de carcinógeno que la carne procesada. Simplemente, ambas sustancias tienen una relación probada con un incremento del riesgo de cáncer”. En cuanto a la carne roja no procesada, la OCU matiza que es clasificada como “un probable carcinógeno, un escalón por debajo de la carne procesada, ya que la evidencia es menor y las pruebas no son concluyentes”.

Comer cada día 50 gramos de carne procesada incrementan el riesgo relativo de cáncer de cólon en un 18% respecto al riesgo que cada uno tiene de padecer este tipo de cáncer. “Lo importante es comer poco de todo y mucho de nada: el equilibrio en tu dieta es la clave. Cada alimento tiene sus riesgos y se trata de balancearlos”.

Otra organización de consumidores, Facua, pone el acento en el etiquetado: “En buena medida condicionado por la influencia de las campañas de publicidad de las grandes marcas, el consumidor vincula sin demasiado fundamento conceptos de nutrición y de salud”.

Otros expertos han recomendado que se ponga el foco en los aditivos más nocivos, y no en los alimentos. En cualquier caso, la pauta general pasa por dejarse guiar por el sentido común y la moderación. Incluso a nivel persona, el oficial de la División Técnica de Comercio y Mercados de la FAO en Roma, Pedro Marcelo Arias, admitía este jueves la necesidad de relativizar este tipo de noticias. El organismo prevé una mayor demanda de proteína animal, lo que empujará el mercado agrícola, aunque ha admitido que el anuncio de la OMS afectará al consumo a corto y a medio plazo.