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La Agencia de la Energía pide subir los impuestos sobre los carburantes

El organismo internacional solicita a España esfuerzos para cambiar petróleo por renovables

Su directora ve necesario recobrar la confianza de los inversores de las fuentes limpias

Un conductor reposta en una gasolinera de Carabanchel (Madrid).
Un conductor reposta en una gasolinera de Carabanchel (Madrid).

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) vuelve a diseccionar las políticas españolas seis años después de su última revisión. Recomienda de nuevo subir los impuestos sobre los carburantes, "bajos" si se comparan con el resto de Europa. El Gobierno ha descartado este jueves seguir este consejo ahora. La AIE también cree que España debe reformar la tarifa eléctrica para "eliminar los componentes" que "no estén relacionados con el suministro" y que disparan el coste para el consumidor.

Cuando la AIE realizó su informe de 2009, los impuestos representaban en España el 49,1% del precio del gasóleo y el 59,2% en la gasolina sin plomo. La agencia pidió entonces al Gobierno que incrementara esas tasas. Seis años después, con el diésel nada ha cambiado —las tasas representan el 51%— y en la sin plomo incluso han bajado hasta el 57%. Maria van der Hoeven, directora de la AIE, ha sostenido que la subida de impuestos a los combustibles traería "beneficios" para la economía —ya que España depende casi exclusivamente de las importaciones— y para la lucha contra el cambio climático. Pero el ministro de Industria, José Manuel Soria, ha descartado que el Gobierno baraje ahora incrementar las tasas. "No significa que no se pueda plantear en un futuro", ha añadido.

Tras la insistencia de la AIE, y de otros organismos internacionales, en subir los tributos sobre los combustibles fósiles —más en un momento en el que los precios del petróleo son bajos— está el objetivo de "sustituir" esta fuente por "energías renovables, en particular en el sector del transporte", señala el informe de la agencia. Sus recomendaciones pasan por intentar desligar el "crecimiento económico y la demanda de petróleo". Se apunta a los tributos y eficiencia de los coches.

Transporte, primer emisor

El sector del transporte es el primer emisor de CO2 en España; es responsable de cerca del 35% de las emisiones de este contaminante, el principal responsable del calentamiento global. Le sigue la generación de energía, que emite el 28% del CO2. AIE destaca en su informe el incremento de las energías renovables en los últimos años en España. El organismo no critica el parón a las decretado por este Ejecutivo. Van der Hoeven sostiene que la reforma eléctrica del Gobierno era necesaria porque las ayudas a estas fuentes "fueron demasiado para la economía española". Pero también ha reconocido los efectos nocivos de este parón: "Se han frenado las inversiones porque se ha mandado una visión negativa". En su opinión, ahora es "absolutamente necesario recobrar esa confianza". La AIE recomienda al Gobierno ofrecer "certeza reguladora" en los cambios en este sector.

Cementerio nuclear

En el apartado dedicado a la energía nuclear, la AIE insta a España a que se asegure de la construcción del Almacén Temporal Centralizado (ATC), previsto en Villar de Cañas (Cuenca) para albergar los residuos radioactivos de las centrales. La construcción de este silo está envuelta en dudas debido a las incógnitas sobre los suelos. El Consejo de Seguridad Nuclear está analizando el proyecto para concederle la autorización previa, aunque las dudas sobre los terrenos persisten. El ministro Soria ha asegurado que el criterio del Gobierno será el que "marquen los informes" técnicos. Aunque ha asegurado que España no se puede "permitir el lujo" de no contar con esta instalación.

La AIE también aborda el problema de la elevada factura de la luz que pagan los consumidores. En su informe recuerda que el precio de la electricidad para un hogar medio subió un 65% entre 2008 y 2014. Sin embargo, en ese mismo periodo, el coste de producción de la energía se redujo un 36% (entre otras cosas por la expansión de las renovables). La AIE concluye que el incremento del coste para los consumidores se debe a que han subido las tasas y complementos. Y, al contrario que con los carburantes, esta organización pide quitar la factura los "componentes" que no estén relacionados con el suministro.

El informe de la AIE sobre España está en consonancia con los que este organismo ha realizado sobre el panorama mundial de la energía y los sectoriales sobre cambio climático. En el análisis sobre España aparecen los dos enemigos habituales de la lucha contra el calentamiento global: el petróleo y el carbón. Respecto al carbón, la agencia "aplaude" la supresión paulatina de los "subsidios" que España lleva a cabo desde 2011. Sin embargo, la IEA insta al Gobierno a que continúe con esta línea para cumplir con el compromiso de la retirada de estas ayudas a finales de 2018. Esta petición llega en un momento en el que el consumo de carbón en España para generar electricidad está disparado por las olas de calor.