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Los ‘fondos buitre’ rastrean la ruta panameña de la deuda argentina

Un juez de EE UU investiga la relación de hasta 123 sociedades con el patrimonio del ex presidente Néstor Kirchner y su esposa

El empresario Lázaro Baez acompaña a Cristina Fernández.
El empresario Lázaro Baez acompaña a Cristina Fernández. ap

El Grupo Mossack Fonseca, una firma mundial de servicios jurídicos y contables, negó que 123 sociedades anónimas investigadas en EE UU por la crisis de deuda de Argentina detonada por los fondos buitre estén ligadas al empresario argentino Lázaro Báez, presunto operador clave del llamado dinero K, los millonarios recursos supuestamente obtenidos por el fallecido expresidente Néstor Kirchner y su esposa, la presidenta Cristina Fernández.

Mossack Fonseca, con sede global en la capital panameña y con oficinas en 27 países en los cinco continentes, informó sobre esta situación una vez que el juez Cam Ferenbach, de Nevada, le emplazó el pasado 13 de agosto para que le comunique a NML, un fondo buitre, acerca de los bienes y las cuentas bancarias que 123 empresas “fantasmas”, atribuidas a Báez en la denominada ruta K, tuvieron o tienen en Panamá.

Los fondos buscan demostrar que el origen de los capitales de las empresas investigadas en EE UU es un fraude al Estado argentino y pretenden bloquearlos para cobrar parte del débito externo del país sudamericano que está en su poder.

“Estas 123 sociedades involucradas no guardan relación alguna con Lázaro Báez ni con los escándalos de corrupción en Argentina”, aseguró Mossack Fonseca.

“Las mismas han sido erróneamente vinculadas por el único hecho de compartir un proveedor de servicios secretariales —ALDYNE— con otras sociedades que sí han sido identificadas directamente como parte de la ruta K, en atención a su accionista, la sociedad Helvetic Group. Esta última sociedad no guarda relación con ALDYNE, ni con las referidas sociedades, ni con Mossack Fonseca, ni con ninguna de sus afiliadas, subsidiarias y/o relacionadas”,continuó.

“Dicha vinculación errónea es producto del mal manejo mediático que se ha dado al tema de la llamada ruta K por parte de personas que desconocen los pormenores de la prestación de servicios corporativos a escala internacional, quienes se ven además movidos por un interés político evidente", destacó la firma. Reiteró además que ni la sociedad ALDYNE ni ninguna de las sociedades involucradas en el caso procesal guardan relación alguna con Lázaro Báez ni con los escándalos de corrupción en Argentina.

La consulta del juez de Nevada a Mossack Fonseca tiene su origen en el pleito jurídico entre los fondos “buitre” y el Gobierno de Argentina. En la primera década de este siglo, los fondos especulativos de inversión adquirieron una pequeña parte de la deuda argentina a precios bajos, con la expectativa de obtener ganancias en una posterior reestructuración, pero ahora exigen el pago completo de la deuda en su poder.

Los fondos buscan demostrar que los capitales de las empresas investigadas en Estados Unidos tienen origen en un fraude al Estado argentino, por lo que pretenden bloquearlos para cobrar parte del débito externo de Argentina que está en su poder.

En este contexto, Mossack Fonseca detalló que “las actuaciones del Juez de Nevada obedecen a una solicitud de información presentada por un bono habiente relacionado con los llamados fondos buitre, solicitud en la cual se nos involucra únicamente por el hecho de figurar como agentes registrados de sociedades incorporadas en ese Estado norteamericano”.

“Estamos sujetos a regulaciones legales que no nos permiten realizar comentarios sobre la aludida actuación del Juez en Nevada, por razones de estrategia procesal y de la confidencialidad que debe resguardar el mismo proceso”, comentó.

“Lo que sí podemos comentar es que el documento proferido por el Juez (...) no es un ‘fallo’ contundente ni final, sino una actuación procesal de las tantas que se cursan dentro de este tipo de procesos. Nuestros apoderados legales en ese lugar de seguro esgrimirán prontamente las argumentaciones, recursos y acciones que quepan en la mejor defensa de nuestros intereses. El Grupo Mossack Fonseca ni ninguna de sus afiliadas, subsidiarias y/o relacionadas es parte demandante o demandada en dicho proceso”, añadió.

En un informe que publicó a mediados de este mes, el periódico Clarín, de Buenos Aires, Argentina, aseguró que el juez Ferenbach emplazó a Mossack Fonseca para que “informe al fondo buitre NML los bienes y cuentas bancarias que tuvieron o tienen en ese país 123 empresas fantasma atribuidas a Lázaro Báez”.

El juez ordenó que Mossack Fonseca le notifique sobre “los movimientos bancarios y las inversiones de las 123 empresas desde enero del 2010 hasta la fecha. Además, que la administradora de esas firmas de cartón, la panameña Leticia Montoya, viaje a Las Vegas y comparezca ante el tribunal para responder preguntas sobre esas empresas”.