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Las comunidades que más recortan sufren un mayor deterioro económico

Extremadura, Castilla-La Mancha y Asturias lideran las caídas del PIB en 2012

Las comunidades que más se emplearon el año pasado con las tijeras de podar en sus Presupuestos tuvieron que afrontar también un mayor deterioro de su economía. Así lo pone de manifiesto la contabilidad regional publicada este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que muestra el coste sobre el Producto Interior Bruto (PIB) de los recortes de gasto, las subidas de impuestos, los despidos de empleados públicos o los programas de privatizaciones realizados por las autonomías en el marco de sus planes de austeridad. Así, Extremadura, Castilla-La Mancha y Asturias fueron las comunidades que en 2012 exhibieron una mayor reducción de su déficit público, pero también las tres regiones sobre las que se cebó más la recesión. En el otro lado de la balanza están Baleares, Galicia y Cantabria, con descensos del PIB más moderados.

Castilla-La Mancha y Extremadura sacaron pecho el año pasado tras haber reducido el déficit de sus cuentas hasta el límite de lo acordado en el Consejo de Política Fiscal y Financiera para 2012, el 1,5% del PIB. La presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, calificó de “histórica” la rebaja del boquete de las arcas de su gobierno en 6,3 puntos —del 7,8% al 1,5%—, mientras que el jefe del Gobierno extremeño, José Antonio Monago, hablaba de “milagro”. Sin embargo, a la par que rebajaban su déficit esas comunidades sufrían una mayor contracción de sus economías. Si en el conjunto de España el PIB reculó el 1,6%, en Castilla-La Mancha lo hizo el 3,1%; en Extremadura, el 2,8%, y en Asturias, el 2,1%.

Ángel Laborda, director de Coyuntura de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), constata que el retroceso económico se da, precisamente, en comunidades donde “el sector público tenía más peso dentro de la economía”. La Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) analizaron en 2011, con datos de 2008, un informe el peso del gasto público de cada comunidad respecto al PIB. Las tres autonomías citadas lideraban esa clasificación: en Extremadura el gasto público suponía el 68,6% del PIB; en Castilla-La Mancha, el 55,2%, y en Asturias, el 55,1%. Dos de esas comunidades —Castilla-La Mancha (-12,8%) y Asturias (-10,7%)— están, según el INE, dentro de las que más empleo público destruyeron en 2012.

Ninguna comunidad, no obstante, luce números verdes. Ocho autonomías vieron cómo su PIB se retraía más que en la media del conjunto de España, que ese año cayó el 1,6%. Además de las tres comunidades mencionadas, la tasa de variación fue peor en Andalucía, La Rioja, Castilla y León, Murcia y Aragón. Madrid, la Comunidad Valenciana y Navarra igualaron la media. En el otro extremo están Baleares, cuya economía decreció el 0,8%, y Galicia y Cantabria (-0,9%). Cataluña y el País Vasco retrocedieron el 1,3% y Canarias lo hizo el 1,6%.

El esfuerzo de Galicia en la reducción del déficit fue de cuatro décimas. Cataluña y Baleares hicieron un mayor esfuerzo, de alrededor de dos puntos porcentuales en un año. La rebaja, sin embargo, fue muy inferior a la de Extremadura y Castilla-La Mancha y no sirvió para que ambas comunidades se situaran dentro de la meta fijada por el Consejo de Política Fiscal y Financiera. Otra diferencia estriba en que esos ajustes se realizaron en unas administraciones con un peso mucho más reducido en el conjunto de la economía. El gasto público catalán sobre el PIB de la comunidad es el segundo más bajo de España, del 37,1%, mientras que en Baleares es del 38,2%, según la Fundación BBVA.

Baleares, Galicia y Cantabria fueron las autonomías que menos decrecieron

El profesor de Teoría Económica de la Universidad de Barcelona (UB) Gonzalo Bernardos recuerda que el menor tamaño del sector público dificulta realizar recortes, pero también implica sufrir un menor impacto sobre la economía. Y al revés: cuantos más funcionarios, más pensionistas y mayor dimensión de la Administración, más efecto tienen los ajustes, pero también más se perjudica a la economía. En el sector privado, además, Baleares, Cataluña y Canarias pudieron beneficiarse del aumento del despegue del sector turístico, aunque ese auge no fuera tan espectacular como el del año que ahora acaba.

En términos de PIB per cápita, cuatro autonomías seguían al cierre de 2012 por encima de la media de la Unión Europea (25.600 euros por habitante). El País Vasco ocupa la primera posición, con 30.043 euros por habitante, seguida de Madrid (28.906 euros), Navarra (28.491 euros) y Cataluña (26.412 euros). Otras tres comunidades —La Rioja, Aragón y Baleares— están por encima de la media española (22.291 euros). El País Vasco prácticamente duplica la riqueza por habitante de Extremadura, que se halla en el último puesto de la tabla del INE con 15.129 euros por habitante, por debajo de Andalucía (16.739 euros) y Castilla-La Mancha (17.688 euros).

El PIB por habitante desciende en España el 6,6% entre 2008 y 2012

Desde el principio de la crisis en 2008, el PIB por habitante de España se ha reducido el 6,6%, de 23.858 a 22.291 euros. Las mayores bajadas en ese periodo se han producido corresponden a Murcia, del 11,4%, la Comunidad Valenciana, del 10,2%, y Castilla-La Mancha, del 9,3%. A pesar de que la riqueza per cápita desciende en todas las autonomías, Castilla y León (-2,4%), el País Vasco, (-2,9%) y Galicia (-3,7%) aguantaron mejor el tipo que el resto.

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