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América Latina pide a EE UU que resuelva el problema del tope de la deuda

Los ministros de Finanzas de la región trasladan al secretario del Tesoro su preocupación por los efectos devastadores de una suspensión de pagos

Los encargados de inaugurar la quinta reunión de ministros de Hacienda de las Américas.
Los encargados de inaugurar la quinta reunión de ministros de Hacienda de las Américas. Reuters

Los ministros de Economía de América Latina han hecho partícipe al secretario del Tesoro de Estados Unidos, Jack Lew, de su preocupación ante el impacto devastador que podría tener para las economías de la región que Washington se declarara en suspensión de pagos. La quinta reunión anual que los responsables de finanzas de la región han celebrado este miércoles en Washington ha evidenciado la profunda inquietud que recorre al continente ante la incertidumbre sobre una insolvencia de la principal potencia económica mundial, si no se llega a un acuerdo sobre su tope de deuda antes del 17 de octubre. Una amenaza que pondría en jaque la bonanza en la que se ha asentado el hemisferio, el más vulnerable a un cambio de ritmo en la economía de EE UU.

“Hemos hecho un llamado enfático a las autoridades económicas y políticas de EE UU para que logren encontrar un punto de consenso para que no se produzca un recorte abrupto de su gasto público y para evitar una suspensión de pagos que tendría efectos devastadores especialmente en una región que depende tanto de EE UU”, ha reconocido el ministro de Economía de Colombia, Mauricio Cárdenas, tras el encuentro, en declaraciones recogidas por la agencia DPA. Los mandatarios congregados -25 ministros- han trasladado a Lew su intranquilidad por la incertidumbre financiera por la que está atravesando EE UU y los “efectos colaterales” que puede tener en las economías de América Latina.

La incertidumbre ante la posibilidad de una suspensión de pagos por parte de EE UU y los informes un tanto desalentadores sobre las perspectivas económicas para América Latina publicados esta semana por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial han planeado sobre la reunión de los ministros de Hacienda latinoamericanos. A las perspectivas económicas y las propuestas para apuntalar el desarrollo de la región que han presentado a directora del FMI, Christine Lagarde, el vicepresidente para América Latina del Banco Mundial, Hasan Tuluy, el del Banco de Desarrollo de América Latina, Enrique García, y la secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Alicia Bárcena, se ha sumado la explicación del secretario del Tesoro estadounidense sobre el panorama económico de este país.

De acuerdo con Cárdenas, Lew ha presentado un futuro económico optimista y se ha mostrado consciente de las implicaciones que las decisiones económicas de EE UU tienen en el resto del continente. “Vamos a tener en cuenta esta información porque, si bien es cierto que cada país desarrolla su propia política fiscal, es importante las proyecciones económicas de EE UU, porque tienen un impacto en en la región y lo que hemos solicitado los ministros en la reunión es poder anticipar esos efectos”, ha explicado el ministro colombiano.

El freno del crecimiento en América Latina vaticinado por el FMI y el Banco Mundial es una de las principales preocupaciones para los 24 ministros de Economía de la región que han asistido a la cumbre de Washington. “Con estos indicadores no vamos a tener éxito a la hora de eliminar los obstáculos que están interrumpiendo nuestro crecimiento”, se ha lamentado Cárdenas. La reunión de este miércoles tenía como objetivo tratar de encontrar respuestas para hacer frente de manera coordinada a esas trabas que desafían el desarrollo económico en América Latina.

“Ahora es el mejor momento para abordar las reformas que hemos ido posponiendo durante este tiempo”, ha señalado Cárdenas. El ministro colombiano ha hecho hincapié en la necesidad de incrementar la productividad, disminuir la informalidad del mercado laboral, mejorar los vehículos para financiar la creación de infraestructura y reformar el sistema impositivo “para poder crecer más y reducir la desigualdad”, ha señalado el dirigente.

El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo -cuya sede en Washington alberga el encuentro-, Luis Alberto Moreno, ha insistido en esas prioridades y ha defendido la necesidad de que cada uno de los países de América Latina cuenten con “capacidades contracíclicas” para abordar la transición de una época de bonanza a otra en las que las expectativas de crecimiento son más moderadas. “Esta reunión es una oportunidad única para mantener un diálogo sobre las necesidades estratégicas más importantes para la región”, ha señalado Moreno.