Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
El futuro de la propiedad intelectual

Los 'megaconspiradores', ante el juez

Los fiscales acusan a los dueños de Megaupload de crimen organizado, extorsión y lavado de dinero - Anonymous ataca webs del Gobierno y de la industria cultural

Los cuatro administradores del portal Megaupload arrestados en Nueva Zelanda y acusados, entre otros cargos, de conspiración para cometer extorsiones y lavado de dinero, comparecieron ayer ante el juez. Su enjuiciamiento suponía una victoria para la industria cultural y del entretenimiento norteamericana, que llevaba años pidiendo a Washington una acción contundente contra ese portal web, que, según el FBI, ha fomentado la difusión de copias ilícitas de películas, canciones y libros, entre otro material. El juez les denegó la libertad bajo fianza y han comenzado ya los procedimientos de extradición. Contra ellos se han presentado cuatro cargos, penados con entre cinco y 20 años de prisión cada uno.

En EE UU, era un viejo enemigo de la industria del entretenimiento

El Departamento de Justicia explicaba ayer en Washington que esta operación no forma parte de una estrategia mayor de ataque a páginas web de alojamiento y descarga de archivos. En el registro de las propiedades de los detenidos, la policía se incautó de 38 millones de euros, en cuentas y patrimonio de varios países, que han quedado congelados por orden del gran jurado. Solo en Nueva Zelanda, en la mansión del fundador de Megaupload, Kim Dotcom, los agentes requisaron 3,7 millones de euros en coches de lujo y 8,5 millones de euros en varias cuentas.

Los ojos del FBI se hallan ahora puestos en otras páginas de las que Megaupload se ha apoyado para mantenerse en funcionamiento desde 2005. Entre ellas, algunas son españolas. Son, sobre todo, páginas de recomendación de enlaces, desde las que los internautas solían llegar a Megaupload y sus portales asociados. En un correo de mayo de 2009, Mathias Ortmann, jefe técnico de la compañía, arrestado en Nueva Zelanda, aseguraba que entre las páginas que contenían más enlaces a Megaupload se hallaban las españolas SeriesYonkis.com, Cinetube.es y Taringa.com. En otro, del mismo mes de aquel año, añadía que los sitios web que más tráfico referían a Megavideo.com eran, entre otros, SeriesYonkis.com, PeliculasYonkis.com y Dospuntocerovision.com.

La demanda que han presentado los fiscales presenta cifras en consonancia con las de los daños que estima la industria. "Las personas acusadas eran miembros de una organización criminal internacional cuyos miembros se hallaban inmersos en infracciones criminales de los derechos de autor y lavado de dinero a escala masiva, ocasionando un daño a los dueños de esos derechos por valor de 500 millones de dólares [386 millones de euros] y con un lucro propio de 175 millones de dólares [135 millones de euros]", dice la demanda. Ayer, el movimiento Anonymous reaccionó al cierre y a las detenciones atacando páginas web tanto del Departamento de Justicia de EEUU como de la patronal discográfica.

La investigación comenzó hace dos años, por iniciativa del Centro de Coordinación Nacional para la Protección de la Propiedad Intelectual del FBI. Hace dos semanas, un gran jurado federal de Virginia aceptó los cargos a trámite. Las detenciones se efectuaron el viernes por la mañana en Nueva Zelanda, cuando aún era jueves en Europa y América. De entre los cinco cargos, hay algunos obvios, como uno de conspiración para cometer infracciones de los derechos de autor y dos por infracción criminal de las leyes de propiedad intelectual. Hay además cargos por lavado de dinero y por conspiración para cometer fraude.

Los fiscales del estado se refieren a los siete acusados (tres de ellos se hallan huidos) como la megaconspiración. "Los miembros de esa agrupación y sus asociados infringieron de forma criminal los derechos de autor, fueron cómplices en la infracción de los derechos de autor y conspiraron para infringir los derechos de autor, algo que afectó el comercio interestatal en EE UU y con el extranjero", asegura la demanda.

Como otros sitios, del estilo de RapidShare y MediaFire, Megaupload es un viejo enemigo de la industria del entretenimiento de EE UU. Para los empresarios cinematográficos y musicales es un medio de almacenamiento y propagación de contenido obtenido de forma ilegal. Eso no significa que todos los artistas le hayan dado la espalda. El año pasado, los cantantes Kanye West, Snoop Dogg, Alicia Keys, Will.i.am y Sean Diddy Combs grabaron un vídeo promocional para la empresa ahora desmontada por el FBI, titulado Megaupload Mega Song, publicado en la red de YouTube.

Aquello provocó una guerra de la empresa ahora imputada con Universal Music Group, que ordenó que se retirara el vídeo de YouTube, alegando que muchos de esos artistas estaban bajo contratos propios. Megaupload contraatacó alegando que había firmado un acuerdo con cada uno de los artistas que participaban en el vídeo, y que la canción grabada era un tema original, no tomado de ningún álbum de los artistas. Hoy el vídeo sigue en YouTube, pero el caso fue un prolegómeno a la gran operación de esta semana, que demostraba la gran tensión de la industria norteamericana del entretenimiento con el portal de alojamiento web.

El FBI investigó a los acusados durante meses, y obtuvo copias de numerosos correos electrónicos en los que discutían cómo evitar que el gobierno de EE UU cerrara sitios asociados a su empresa, dando muestras de que ya temían algún tipo de acción por parte del Departamento de Justicia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 21 de enero de 2012