Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Tijeretazo en el gasto público

Rajoy insinúa recortes: "Tendremos el Estado de bienestar que podamos"

El PP admite preocupación por la deuda sanitaria en Valencia, Murcia y Galicia

Es ya una obsesión. Mariano Rajoy quiere eliminar la imagen del PP que dibuja el PSOE, esto es: que recortará mucho más el Estado de bienestar cuando llegue a La Moncloa. Por eso controla mucho su discurso y promete que no tocará sanidad ni educación. Pero los debates internos del PP, y la gran preocupación por la deuda oculta de la sanidad, sobre todo, indican lo contrario. Ayer en Sitges (Barcelona) Rajoy, no ya en su discurso, muy medido, sino en las preguntas de los empresarios catalanes, trasladas por Josep Piqué, presidente del Círculo de Economía, dejó intuir esa preocupación y apuntó a un posible futuro difícil para el gasto social.

"Tendremos el Estado de bienestar que podamos permitirnos", dijo después de recordar que la recaudación de impuestos sigue cayendo en 2011, lo que complica las finanzas públicas. Incluso puso el ejemplo de países del tercer mundo. "Con todo el respeto, un país africano puede tener unos gobernantes con unas magníficas intenciones que quieran un gran Estado de bienestar, pero si no tiene ingresos no es posible".

Feijóo pide "un gran saneamiento" de la sanidad pública

"Un país africano puede querer unos grandes servicios, pero no tenerlos"

"Si se reactiva la economía y se crea empleo, se pagarán más impuestos y podremos tener Estado de bienestar. Y tendremos el que se ajuste a nuestras posibilidades. Ya lo he dicho, me gustaría mantener sanidad pública y pensiones, es una línea roja. Pero hacer un paquete global con un plan de austeridad creo que será bueno", aseguró el líder del PP, al que le habían preguntado expresamente si, tal como había dicho el premio Nobel Joseph Stiglitz, que habló antes que él en las jornadas, no hay una clara incompatibilidad, al menos a corto plazo, entre las políticas de recorte y el estímulo de la economía, como se ha apreciado en la crisis griega.

En público, Rajoy insiste en que ninguno de sus barones, ni él cuando llegue a La Moncloa, tocarán sanidad o educación. Sin embargo, en privado dirigentes muy relevantes del PP admiten la preocupación con la situación de la deuda oculta de la sanidad. E incluso asumen que la situación es especialmente difícil en comunidades que el PP gobierna desde 1995, como la valenciana o la murciana, lo que contradice el discurso oficial de que el PP es el partido de la austeridad y la buena gestión. La dirección nacional está preocupada con la Comunidad Valenciana o Murcia -aunque aún lo está más con Baleares o Castilla-La Mancha, señalan-, pero cree que se podrá resolver la situación.

A Rajoy le preguntaron expresamente por estas dos autonomías, que pagan a sus proveedores de la sanidad con hasta 600 días de demora. El líder del PP evitó mencionarlas, aunque la pregunta iba sobre ellas, y se quedó en un genérico: "Muchos proveedores tienen muchísimos problemas. Más de uno ha tenido que cerrar. La sanidad es un tema importante, hay cifras que dicen que en EE UU se paga a 28 días. Es un tema que tendremos que corregir. Hay que pagar".

Fuentes de la dirección aclaran que este es un asunto prioritario para Rajoy, que ha recibido muchos mensajes de la patronal de los proveedores, de Farmaindustria y de los farmacéuticos, y que tratará de que sus barones cumplan los pagos. Eso sí, siempre sin subir impuestos de ningún tipo, anatema para el PP pese a la situación de las finanzas públicas.

Rajoy quiere evitar en cualquier caso que sus barones tomen decisiones sobre recortes importantes antes de las elecciones generales. Una mala imagen del PP como partido antisocial es la peor de las campañas para el jefe de la oposición, por lo que de momento solo plantea un plan de austeridad con medidas muy simbólicas, pero no drásticas. Quiere evitar que la gente salga a la calle contra los Gobiernos del PP.

Esta enorme preocupación que hay en el PP por las finanzas públicas, y en especial por la sanidad, la remató ayer otro presidente de este partido, el gallego Alberto Núñez Feijóo. Dijo que "la situación de la sanidad pública es delicada", rechazó en cualquier caso la vía de la privatización y pidió "un gran saneamiento", similar al que se hizo en los 90. "Hay que evitar el colapso", aseguró. Feijóo admitió que "cada vez son más las dificultades para pagar las facturas". De momento, y según los datos del secretario general del Servizo Galego de Saúde, 121 días de retraso.

Frente a los empresarios catalanes, un foro que le gusta y al que ha acudido ya siete años seguidos con gran éxito, Rajoy, que ya se ve presidente, planteó algunas de sus ideas, sobre todo la necesidad de recuperar la confianza con un cambio de Gobierno -dejó caer que podría llamar a Piqué para su Gabinete-. Pero con las preguntas llegaron algunas polémicas, esas de las que siempre huye.

Defendió, frente a las críticas de un empresario, la deducción por compra de vivienda. El Gobierno la ha eliminado porque cree que contribuye a la burbuja inmobiliaria, de la que el empresario responsabilizó al PP por su cambio de la ley del suelo cuando llegó a La Moncloa. Rajoy defendió la deducción, que ha prometido recuperar: "Es algo tradicional en nuestro país". Además, rechazó que el PP sea responsable de la burbuja: "Depende de mucha gente, también los bancos. Yo creo en el sector de la construcción para el futuro, es muy importante. El mundo va a ir a mejor y mucha gente en Europa quiere adquirir aquí vivienda para estar seis meses. Y el turismo también tiene futuro". Rajoy insiste mucho en esta idea, que los sectores tradicionales en España, construcción y turismo, tienen futuro, mientras el PSOE repite que quiere cambiar el modelo productivo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de junio de 2011