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El nuevo partido 'abertzale'

El presidente del PSE acusa a Zapatero de falta de valentía para legalizar Sortu

Eguiguren reabre las fisuras de los socialistas vascos con el Gobierno y el PSOE

El tratamiento que el Gobierno da a Sortu, la marca sucesora de Batasuna que rechaza la violencia de ETA para presentarse a las elecciones municipales del 22 de mayo, ha abierto una fisura entre los socialistas vascos y el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. El presidente de los socialistas vascos, Jesús Eguiguren, uno de los tres enviados del Gobierno a las conversaciones con ETA durante el alto el fuego de 2006, sostiene, en un artículo que hoy pública EL PAÍS, que Zapatero no es valiente al afrontar la futura legalización de Sortu. No es el único que discrepa con el Ejecutivo central. El lehendakari, Patxi López, tampoco comparte la idea expresada por Zapatero de considerar inviable la legalización de Sortu sin la previa desaparición de ETA. "Sortu no es ETA", respondió López en una entrevista a Público.

Este debate se ha abierto en vísperas de que el jueves la Sala 61 del Tribunal Supremo inicie su deliberación sobre la legalización o no de Sortu, con dos duras demandas de la Abogacía del Estado y de la Fiscalía General contra la nueva Batasuna. Hoy mismo Sortu podría presentar sus alegaciones a ambos recursos.

Las posiciones diferenciadas de los socialistas vascos con el PSE y el Gobierno responden a climas de opinión distintos en el País Vasco y en el resto de España. La actitud mayoritaria española está en contra de la legalización de Sortu y la vasca, a favor y en ello está el origen de esas discrepancias.

Así, los socialistas vascos estiman que el Gobierno y el PP no valoran suficientemente el paso dado por la nueva Batasuna al rechazar la violencia de ETA; al reconocer que su apuesta por la paz no tiene precio político o que su decisión no es táctica ni coyuntural sino estratégica y sustancial.

Eguiguren sostiene que el PP y sus apoyos mediáticos "parecen empeñados" en que fracase la experiencia de alejamiento de ETA de la izquierda abertzale porque han establecido como prioridad sus intereses electorales y han supeditado a ellos los intereses de Estado. A su juicio, el PP y sus medios están propiciando un clima de opinión contrario a la legalización de Sortu, al que contribuye el Gobierno que se ha plegado a una actitud "pasiva" por su falta de margen político ante el embate de la crisis y la oposición inmisericorde del PP.

En este sentido, el PP utiliza el Pacto Antiterrorista como instrumento a favor de sus intereses para sujetar al Gobierno, falseando el espíritu con que se creó, estima Eguiguren. "Si se hace lo que dice el PP, bien; si se hace lo que no le gusta, acoso y derribo al Gobierno", resume el presidente del PSE la inversión del Pacto Antiterrorista, que consistía en que el Gobierno tomaba la iniciativa y la oposición, le apoyaba.

Eguiguren expresa, por vez primera, su preocupación porque el proceso abierto por la izquierda radical descarrile. Sabe que hay sectores en la izquierda abertzale, hoy minoritarios, que discrepan de la línea de rechazo al terrorismo etarra, adoptada por la cúpula de Sortu, una valoración que ha ratificado públicamente el portavoz del Grupo Parlamentario del PSE, José Antonio Pastor. A juicio de Eguiguren, el mensaje que llega a la cúpula de Sortu desde las instituciones centrales a su decisión de desmarcarse del terrorismo etarra, es desalentador, con nuevos obstáculos para su legalización como exigirles ahora algo que no está escrito en la Ley de Partidos: la desaparición de ETA.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de marzo de 2011