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La Generalitat planea emitir de nuevo bonos en marzo

Hereu pide a la Generalitat que no recorte el gasto social en Barcelona

La emisión de bonos de deuda destinados a los particulares que realizó el pasado año la Generalitat, entonces en manos del tripartito, causó revuelo entre la oposición por su elevada rentabilidad, del 4,75%, que obligará a devolver en este ejercicio a los inversores 3.000 millones de euros por el principal y los intereses. Pero el Gobierno de Artur Mas planea una operación similar en marzo, aunque con menor retorno, para aliviar las asfixiadas finanzas catalanas.

El Gabinete de Mas entregará el lunes al Ministerio de Economía su plan de viabilidad para ajustarse al objetivo de déficit, condición para poder emitir deuda a corto plazo. El documento solo incluye líneas maestras del recorte, que supondrá una reducción del gasto de la Generalitat del 10%. El tijeretazo en cada departamento, se limitó a decir Mas, se explicará más adelante, cuando se elaboren los presupuestos.

"Ha habido altas cotas de irresponsabilidad", critica el presidente

"Necesitamos más deuda o crédito para pagar o respaldar el déficit de años anteriores, particularmente el de 2010", justificó ayer el consejero de Economía Andreu Mas-Colell tras la reunión del Gobierno catalán, que aprobó en sesión extraordinaria el plan de ajuste que llevará a Madrid. La cifra de endeudamiento necesario este año se situaría, según el responsable de Economía, en 11.000 millones.

El plan de emitir bonos, que Mas evitó confirmar, pero que reconoció que está encima de la mesa, no será el único mecanismo para buscar capital. Según fuentes financieras, la Generalitat habría preferido acudir al mercado mayorista, pero optará previsiblemente por el de pequeños inversores, que ofrece más facilidad de éxito en estos momentos. El montante de la operación variará según las necesidades de tesorería.

El plan que presentó Mas ayer, que pasa por recortar el gasto en un 10% respecto a 2010, es una reducción que afecta sin excepciones a todos los departamentos. Aunque no desgranó cómo repartirán los ajustes, el presidente insistió en que no será uniforme, sino desigual en cada cartera. "Son 3.000 millones de euros menos, y se van a notar", afirmó Mas, que lamentó el gasto "desbocado" del tripartito. El dirigente remarcó la paradoja de que toda la sociedad se ha apretado estos años el cinturón -"lo han hecho las familias, los empresarios y los autónomos", dijo- y no la Administración. "Y tendría que dar ejemplo. En el Estado español ha habido altísimas cotas de irresponsabilidad", afirmó.

Mas hizo un llamamiento al Gobierno para que mantenga este año la misma aportación del Estado de 2010 -16.000 millones de euros, aunque él no dijo la cifra- para mitigar el déficit y lograr el objetivo de conservarlo por debajo del 1,3% del PIB, y no en el 3,6% actual. Para lograrlo, además de mantener la aportación y reducir el gasto, el Gobierno apostará por vender activos de la Generalitat, rentabilizar su patrimonio y recortar personal.

Todos los partidos de la oposición criticaron el plan de austeridad y reprocharon a Mas lo que consideran falta de concreción. Por parte del PSC, el jefe de la oposición, Joaquim Nadal, lo tachó de "artificial", "poco fundamentado" y de "operación de maquillaje" y auguró que servirá para justificar futuros recortes. Los socialistas recordaron, además, que el presidente tiene pendiente convocar una cumbre contra el paro. También ICV vaticinó y rechazó recortes en servicios públicos básicos. El PP consideró que el plan se queda corto y pidió ir más allá, mientras que ERC exigió que las medidas se consensúen en Cataluña antes de presentarlas al Gobierno central.

La habitual bonhomía del alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, que no solía encontrar motivo de crítica a la política que realizaba el tripartito, ha desaparecido por arte de magia. Ayer entró a la carga con el recorte anunciado por Mas. "No toleraremos ni un paso atrás en las políticas de cohesión social", dijo. Ante el previsible efecto del ajuste en atención social, Hereu insistió en que con una materia tan sensible no hay posibles recortes: "La ley de la dependencia y los servicios sociales son políticas que hay que blindar". De paso, el alcalde recordó que con la gestión compartida con los dos tripartitos, la red de centros de servicios sociales había llegado a 40.

Información elaborada por Cristina Delgado, Àngels Piñol, Clara Blanchar y Blanca Cia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de enero de 2011