El precio de los alimentos se dispara en China

Pekín anuncia subsidios a los pobres para evitar las protestas sociales

El Gobierno chino ha puesto en marcha un plan de choque para luchar contra la inflación, que en octubre alcanzó el 4,4%, el valor más alto desde septiembre de 2008. Las autoridades anunciaron ayer que van a dar subsidios a las familias pobres para la compra de comida y van a tomar medidas para incrementar el suministro de grano y verduras, con objeto de domar los precios. También van a hacer frente a la escasez de gasóleo, que ha afectado a la industria y el transporte terrestre. La inflación se ha disparado, debido a la fuerte subida de los alimentos (un 10%, el mes pasado) y de los alquileres.

"Hay que prestar gran atención a la oferta y la demanda del mercado y a los precios, porque están relacionados con los intereses básicos de la gente", aseguró el primer ministro, Wen Jiabao, en la página web del Gobierno. "El Consejo de Estado está preparando medidas para atajar las demasiado rápidas subidas de precios", añadió. Pekín se había fijado como objetivo una inflación del 3% para 2010.

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La carestía de la vida es un tema políticamente muy sensible en China. El Partido Comunista Chino (PCCh) considera la inflación uno de los riesgos más altos para la estabilidad social -debido a su potencial como catalizador de protestas- y, en consecuencia, para su propia continuidad. El pasado lo ha demostrado. La inflación fue uno de los motivos que alimentó las manifestaciones en favor de la democracia de Tiananmen (1989), en las que murieron varios cientos de personas -miles, según algunas fuentes- cuando el Gobierno envió los tanques para reprimirlas.

El Ejecutivo dijo que sacará al mercado reservas de grano, aceite de cocinar y azúcar para incrementar la disponibilidad. También intensificará la lucha contra la especulación y castigará a quien efectúe acaparamiento o empuje los precios al alza de forma ilegal. De momento, no ordenará controles directos sobre los precios, pero advirtió que podría hacerlo si es necesario. Los datos oficiales revelan que en los 10 primeros días de noviembre el precio medio mayorista en 36 ciudades de las verduras más populares fue un 62,4% más alto que un año antes. Algunos expertos afirman que estas medidas no serán suficientes, y que para luchar contra la inflación las autoridades deben restringir la liquidez de dinero en el mercado.

La subida de los alimentos ha sido explicada por las tormentas del pasado verano, que dañaron las cosechas. Su carestía no ha ocurrido solo en China. La Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO, en sus siglas en inglés) advirtió ayer de que los precios globales de la mayoría de los productos básicos se han incrementado mucho respecto al año pasado, y que se producirán más alzas salvo que aumente la producción de las cosechas.

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El miedo a la inflación en China se ha visto incrementado por la decisión de Estados Unidos de inyectar 600.000 millones de dólares (445.000 millones de euros) en su propia economía. Una decisión, que, según Pekín, podría generar un flujo de dinero hacia economías emergentes, y disparar la inflación.

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