Año nuevo y el Valencia sigue igual, agonizando y a la deriva
Los aficionados piden la cabeza de Carlos Corberán después de que su equipo haya sumado 16 puntos de los 54 posibles


El gesto de Iago Aspas, caballeroso, gentil, en Balaídos, donde pidió a su equipo, el Celta, que no se ensañara con un rival que había perdido al portero y que caía ya por 4-1, también es una afrenta para un Valencia que hace no mucho era un grande y que ahora parece necesitar clemencia en plazas que antes le eran asequibles. El equipo de Mestalla ha sacado el calendario nuevo pero sigue igual que en las últimas temporadas: agonizando. El conjunto de Carlos Corberán empieza 2026 con los tobillos manchados por el fango del descenso (18ª posición). Otro año más, para desesperación de su hinchada.
La afición no aguanta más después de ver que su equipo del alma, al que no ha dejado en la estacada a pesar de la gestión que lo ha desarmado y desnudado en los últimos años, vuelve a ir a la deriva. Un grupo de seguidores se presentó el sábado por la noche en el aeropuerto de Manises para mostrarle su descontento por esta derrota humillante a la plantilla y el entrenador. Muchos de sus dardos fueron para Corberán, al que le pidieron a gritos que dimitiera. Su crédito por salvar al Valencia la pasada campaña le ha durado 18 jornadas. Muy pocos creen ya en él. El técnico de Cheste intentaba poner cara de póker, pero se notaba que estaba masticando arena mientras encajaba el oprobio hundido en su asiento en el autobús del equipo. Su cosecha es raquítica: solo 16 puntos de 54 posibles. Tres victorias, una birria, desde el verano, apenas una más que el Oviedo, el colista, que está demasiado cerca, a cuatro puntos.
El panorama es desalentador. Julen Agirrezabala se marchó lesionado de Balaídos -“es una lesión seria”, advirtió el entrenador-. Stole Dimitrievski, su reemplazo, está recuperándose de una dolencia muscular aunque este lunes ya entrenó con el grupo. Los problemas se amontonan en el vestuario, donde esta semana, el sábado, frente al Elche, no estará Hugo Duro -su máximo goleador con seis tantos- por sanción.
Corberán ha vivido una subida rápida y una bajada fulgurante en doce meses. Nada nuevo. Rubén Baraja, su antecesor, ya experimentó lo mismo que él. La leyenda blanquinegra rescató al equipo, luego transitó una temporada en calma y después se derrumbó. No muy distinto de su heredero. Al final parece el sino de un equipo desdibujado desde que Peter Lim compró el club en 2014. Temporada tras temporada, se fueron sucediendo las ventas de algunos de sus referentes sin que llegaran refuerzos que ilusionaran y, sobre todo, elevaran la calidad del grupo. La cantera ha evitado el descenso. Pero no han dejado de ser parches en un balón pinchado. Ninguno de ellos se ha reafirmado. Al revés, Javi Guerra, Diego López, Fran Pérez y los demás que lograron despuntar en el primer equipo se han ido desdibujando y hasta desapareciendo.
El Valencia se fue convirtiendo cada curso en un equipo más vulgar. Un secundario de la Liga que ganó en 2004. Su último título, la Copa del Rey de 2019. A partir de ahí, el derrumbamiento de una institución respetada en España y en Europa, donde llegó a jugar dos finales de la Champions.
La sociedad valenciana ya hace tiempo que dejó de esperar algo de Peter Lim, una de las personas más odiadas en la tercera ciudad de España. El nombramiento de su hijo, Kiat Lim, como presidente hace menos de un año no ha cambiado nada. Casi nadie sabe nada de él. Un fantasma que apareció en la junta de accionistas el 17 de diciembre para pronunciar frases que la hemeroteca convertirá en grotescas. “El Nou Mestalla -aseguró que estará acabado en el verano de 2027- nos permitirá convertirnos en un club más competitivo, sostenible y ambicioso”, dijo con un folio en la mano. “Nos dirigimos hacia un momento histórico para el Valencia”, se atrevió a pronunciar al final de su discurso.
Ese día escuchó los abucheos de los asistentes a la junta y resistió como pudo. “No busco el aplauso y no me importan los insultos que me lancéis. Soy una persona que hace su trabajo. No tenéis que apoyarme a mí, pero sí os pido el apoyo al equipo. Si no respondo, es una falta de respeto, si digo lo que pienso, también. Y si digo lo que quieren escuchar, me llaman mentiroso”, se lamentó el máximo dirigente de la entidad de Mestalla.
Kiat Lim pidió apoyo y dos días después, cuando su equipo recibía en su feudo al Real Mallorca, ya no quedaba ni rastro de él. Se marchó después de tanta palabrería y ni siquiera apoyó con su presencia a un conjunto en apuros. Mestalla hubiera bramado ante él y prefirió evitar un conflicto. La afición, que llena el campo cada jornada, mira al palco y no encuentra a los máximos responsables. Nadie espera nada. Solo otro milagro que salve al equipo del segundo descenso de su historia.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Sobre la firma

Más información
Archivado En
Últimas noticias
Adiós a Béla Tarr, referente del cine de autor más reciente
Últimas noticias de Venezuela tras la detención de Maduro, en directo | Delcy Rodríguez sostiene que ningún agente externo gobierna Venezuela
Gastar más, pero sin mejorar la salud de los pacientes: qué pasa con las terapias contra el cáncer en España
El 17,6% de los españoles sufre pobreza energética
Lo más visto
- Lotería del Niño de 2026 | El primer premio es para el 06703
- Estados Unidos amenaza con tomar Groenlandia por la fuerza
- Últimas noticias de Venezuela tras la detención de Maduro, en directo | Delcy Rodríguez sostiene que ningún agente externo gobierna Venezuela
- La CIA recomendó dar el poder de Venezuela a Delcy Rodríguez ante el riesgo de que María Corina Machado no controlara el ejército
- Comprobar Lotería del Niño 2026: consulte la lista completa de números premiados






























































