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La primera crisis del euro

Un rescate de 110.000 millones

La UE y el FMI pactan el plan de apoyo a Grecia tras meses de indefinición - España aportará 9.792 millones, el 12,24% del fondo europeo para tres años

Los ministros de Finanzas de los 16 países que comparten el euro, de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), acordaron ayer activar un programa de rescate financiero de Grecia que aportará a Atenas 110.000 millones de euros en tres años, de los que 80.000 millones procederán de los países de la eurozona. En este primer año de aplicación del plan, Grecia podrá recibir hasta 30.000 millones de sus socios. España contribuirá al conjunto con 9.792 millones, de los que 3.672 serán liberados en 2010. Los desembolsos se empezarán a hacer efectivos antes del próximo día 19, cuando Grecia deberá hacer frente a sus primeras obligaciones de pagos.

Después de casi tres meses de dar largas al plan de ayuda, con la Alemania de Angela Merkel en la vanguardia de la resistencia, fue precisamente esta urgencia de calendario y la constatación por los ministros, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo de que "el acceso de Grecia a los mercados no es suficiente y que proporcionarle préstamos garantiza la estabilidad de la zona euro en su conjunto", lo que llevó a los reunidos ayer de urgencia en Bruselas a la decisión de poner marcha el mecanismo de apoyo al Gobierno heleno con créditos bilaterales que administrará la Comisión.

Los fondos fluirán antes del día 19, cuando vence parte de la deuda griega

El duro trabajo para cerrar las condiciones se ha realizado a lo largo de la pasada semana en Atenas, con intensas negociaciones que han desembocado en un drástico programa de ajuste pactado con el Ejecutivo de Yorgos Papandreu. Ese plan, en opinión de los socios del Eurogrupo, es "capaz de estabilizar la situación fiscal y económica y responder de forma decisiva a los desafíos fiscales y estructurales de la economía griega", según la declaración leída por Jean-Claude Juncker, presidente del Eurogrupo, al finalizar la reunión de ayer.

"En el contexto de un programa conjunto trianual con el FMI, el paquete financiero dispondrá de 110.000 millones para ayudar a Grecia a cumplir con sus necesidades de financiación, a las que los Estados de la eurozona están dispuestos a contribuir con 80.000 millones, de los 30.000 millones en el primer año", prosiguió Juncker. "El primer desembolso será hecho efectivo antes de que cumplan las obligaciones de pagos de Grecia del 19 de mayo".

Ayer, todos parecían satisfechos con el pacto alcanzado. El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, que no asistió a los debates de los ministros del Eurogrupo, se felicitó por lo logrado y convocó a los jefes de Estado y de Gobierno de los 16 países del euro a una cumbre para el próximo viernes por la tarde "para cerrar el proceso y extraer las primeras conclusiones de esta crisis de gobernanza en la zona euro".

Juncker dejó bien claro, en un intento de acabar con nuevas especulaciones letales de los mercados, que la cumbre del día 7 "no volverá a discutir sobre lo ya acordado". Es decir, que los 110.00 millones y las condiciones para su liberación son incuestionables. Según el presidente del Eurogrupo, la nueva cita de jefes de Estado y de Gobierno tendrá por objeto revisar el estado de los procesos legislativos de aprobación del paquete que se han de poner en marcha esta semana en algunos países, en particular en Alemania, y discutir sobre la gobernanza económica en la Unión.

En las últimas jornadas se ha especulado con que, con independencia de lo que se decidiera, Grecia no devolvería parte de la ayuda a recibir. Interrogado directamente sobre si Atenas pagará los préstamos, el ministro griego de Finanzas, Yorgos Papaconstantinu, respondió: "Sí. Hemos demostrado en estos meses que Grecia es capaz de hacer lo que tiene que hacer. El Gobierno hará todo lo que sea necesario para responder de sus obligaciones".

El plan de socorro está supeditado a un durísimo plan de reajuste cuyo cumplimiento la Comisión Europea revisará trimestralmente, antes de liberar los pagos con vistas a las obligaciones contraídas para el siguiente trimestre. Tanto Papaconstantinu como Juncker negaron que ello supusiera colocar a Atenas bajo tutela.

En Alemania, la canciller Merkel prometió trabajar con intensidad para que el plan sea aprobado cuanto antes por el Parlamento. Berlín contribuirá con unos 22.000 millones de los 80.000 millones europeos. La ministra de Economía española, Elena Salgado, evaluó la aportación española en 9.792 millones para los tres años y aventuró que será aprobada por decreto ley el propio día 7, el de la cumbre del Eurogrupo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de mayo de 2010