Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
La primera crisis del euro

La UE somete la política económica de Grecia a un estricto control

Bruselas exige más medidas contra el déficit en un mes y duras reformas estructurales mientras sigue sin concretar ninguna fórmula de ayuda

Los ministros de Finanzas de la Unión Europea adoptaron ayer un paquete de medidas sin precedentes con el cual la política económica de Grecia y sus cuentas públicas quedarán controlados de manera estricta por Bruselas. La UE exige al Gobierno de Atenas que inicie la reducción inmediata del déficit y le exhorta a la ejecución, desde este año, de "valientes y amplias" reformas estructurales en materias tales como las pensiones, la sanidad o el sector público. La Comisión Europea velará por la aplicación adecuada de las medidas contra el déficit y, en el caso de que no den resultados en un mes, exigirá medidas adicionales. Al tiempo, la Unión mantiene su mensaje de que está dispuesta a ayudar a Grecia. "Grecia recibirá la ayuda que necesite" por parte de los Estados miembros, manifestó ayer la vicepresidenta segunda, Elena Salgado, que presidió el Consejo.

Funcionarios del BCE, la Comisión y el FMI irán a Atenas a vigilar las medidas

El Consejo estrena la facultad de pedir cambios de política económica a un país

Las exigencias tan draconianas podrían ser la condición puesta por algunos países, sobre todo Alemania, para una posterior operación de apoyo. Es una forma de dejar claro que un hipotético rescate no será nunca un camino de rosas, una tentadora alternativa para cualquier país, sino más bien un calvario. Grecia debe primero recuperar la confianza de Europa tras los reiterados incumplimientos de las recomendaciones anteriores y sobre todo la falsificación de sus estadísticas. "Podemos ayudar a Grecia a superar estos tiempos difíciles si Grecia está dispuesta a ayudarse a sí misma con actuaciones decididas", señaló el comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn.

Sobre las características del posible plan de rescate Salgado precisó que "no es necesario detallar la forma en que se hará", indicando que el comisario Rehn había señalado que "se establecería un marco de actuación", teniendo en cuenta la decisión de apoyo político manifestada en la cumbre del pasado jueves.

Mientras las medidas de apoyo siguen sin concretarse, las exigencias son explícitas. El Consejo requiere a Grecia que presente un informe el próximo 16 de marzo estableciendo un calendario detallado sobre la aplicación de las medidas presupuestarias para lograr la reducción del déficit público en cuatro puntos del producto interior bruto este año (desde el 12,7% de 2009 al 8,7%).

El Consejo de Ministros de Economía del mes próximo examinará las medidas puestas en práctica por Grecia para determinar si son suficientes para corregir el déficit y la deuda. Si considera que no son las adecuadas le exigirá medidas adicionales. Si las nuevas medidas propuestas tampoco contribuyen a reducir el déficit de manera satisfactoria, los miembros del Consejo, sin Grecia, decidirán por mayoría cualificada otras disposiciones como la subida del impuesto sobre el valor añadido, el impuesto sobre la energía y los productos de lujo.

Pero el Consejo va más allá y, según anunció ayer, ha "establecido límites numéricos al déficit y las variaciones anuales de deuda consolidada de Grecia en 2010, 2011 y 2012". Se exige a Atenas que aplique medidas específicas de consolidación presupuestaria y, de manera expresa, se detalla un estricto calendario de "medidas urgentes que se deben adoptar el 15 de mayo de 2010; medidas de apoyo para asegurar los objetivos presupuestarios para 2010; otras medidas que deben ser adoptadas para finales de 2010 y otras medidas que deben adoptarse en 2012".

Los compromisos que debe asumir para el 15 de mayo se refieren a la corrección de los sistemas de recogida de estadísticas, tras probarse que el anterior Gobierno las había estado falseando; los detalles concretos para reducir el déficit en cuatro puntos este año y la aplicación de reformas estructurales exigidas.

Olli Rehn, aseguró ayer que la Unión vigilará muy de cerca y con controles trimestrales la aplicación de estas exigencias. "La Comisión", dijo Rehn, "estará sobre el terreno en los próximos días". El comisario precisó que a finales de esta semana o a principios de la siguiente, un equipo de expertos del Banco Central Europeo, de la Comisión Europea y del Fondo Monetario Internacional viajarán a Grecia para comprobar la aplicación de las medidas y los resultados obtenidos.

Junto a ello, el Consejo estrena la facultad que la da el Tratado de la Unión de proclamar que la política económica de un país "pone en peligro el correcto funcionamiento de la Unión Económica y Monetaria" y, en consecuencia, reclamarle actuaciones para corregirlo. El Ecofin exige al Gobierno de Yorgos Papandreu, un paquete de "valientes y detalladas reformas estructurales".

Así, en las conclusiones del Consejo los ministros piden a Grecia que diseñe y ponga en marcha "cuanto antes, empezando en 2010", un paquete específico de medidas sobre "salarios, reforma de pensiones, reforma de la sanidad, administraciones públicas, mercado de bienes, entorno empresarial y crecimiento de la productividad y del empleo".

El único antecedente parecido fue la decisión tomada por el Ecofin en febrero de 2001, en la que se recomendaba a Irlanda tomar "medidas presupuestarias compensatorias" para corregir el recalentamiento de la economía que se reflejaba en un fuerte aumento de la inflación. Sin embargo, en el caso actual de Grecia la presión es mucho más fuerte por el calado de la intervención, por estar inmersa dentro de un procedimiento por déficit excesivo y la obligatoriedad de adoptar profundas reformas contrarreloj.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de febrero de 2010