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COMANDANTE TRUJILLO | Jefe del contingente de la UME | Catástrofe en Haití

"Sabemos que Rosa está ahí y no queremos irnos sin ella"

La primera misión que han recibido los 37 miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME) desplazados a Puerto Príncipe desde Madrid ha sido desescombrar el hotel Christopher, antiguo cuartel general de Naciones Unidas, bajo cuyos restos se supone que yacen sepultadas casi un centenar de personas; entre ellas, la subinspectora del Cuerpo Nacional de Policía Rosa Crespo Biel.

Desde el mediodía del domingo, dos equipos de búsqueda y rescate de nueve militares cada uno se turnan en una tarea ininterrumpida de 24 horas con la esperanza, cada vez más vana, de encontrar algún superviviente. "De momento", confiesa el comandante Juan Carlos Trujillo, de 44 años, natural de Bilbao, "sólo hemos recuperado cadáveres, cinco en la primera jornada, pero durante buena parte de la noche tuvimos que bajar el ritmo y trabajar sólo con las manos, porque parece que se oían voces y había alguien vivo abajo", explica en conversación telefónica con EL PAÍS.

¿Una falsa alarma? "Es imposible saberlo", responde. "Metimos cámaras térmicas por las rendijas y reclamamos perros, pero luego se perdió la pista y ya no la volvimos a encontrar. Quizá fue una ilusión o tal vez quien fuera falleció antes de que lográsemos llegar hasta él".

Los miembros de la UME trabajan codo con codo con bomberos de la Comunidad de Madrid y con efectivos de la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Ertzaintza, que les dan seguridad en una ciudad donde el caos se ha sumado a la devastación.

La mayoría llegó antes que la UME -el grueso de cuyos efectivos aterrizó el domingo en tres vuelos desde Santo Domingo-, pero ése es un asunto que prefiere no comentar.

Trujillo precedió a sus compañeros (llegó el jueves) para evaluar las necesidades sobre el terreno. Ya conocía Haití, donde estuvo cuatro meses en 2005 -en el mismo cuartel de la ONU que ahora excava- y, por eso, asegura, el pavoroso panorama que se ha encontrado "en parte lo esperaba".

Los equipos de rescate españoles cumplen órdenes y acudirán donde se les ordene, pero reconoce que no les gustaría dejar el hotel Christopher antes de encontrar a la inspectora. "Sabemos que está ahí y no quisiéramos irnos sin Rosa".

Contra todos los pronósticos, aún mantiene la esperanza de hallar supervivientes: "Es muy difícil, pero se han dado casos en otros terremotos. Los americanos sacaron ayer [por el domingo] a una persona y estaba deshidratada, no tenía más. Vamos a seguir nuestro trabajo, y si tenemos la suerte de salvar a alguien, perfecto".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 19 de enero de 2010