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Los enfermeros ya pueden prescribir medicamentos

La medida agilizará la atención en primaria y urgencias

A partir de ahora, los enfermeros podrán "indicar, usar y autorizar" la dispensación de todos los medicamentos de venta sin receta. El Congreso de los Diputados aprobó ayer por unanimidad la modificación de la ley de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios para incluir la llamada prescripción enfermera. Fármacos como el ibuprofeno o productos sencillos como una gasa o un apósito que los pacientes usan regularmente podrán ser recetados también por las enfermeras. Algo que, en la práctica, se hacía en muchos casos pero que no estaba recogida en la ley. La modificación de la normativa -que incluye también que los podólogos puedan recetar- termina así con una situación de "desamparo jurídico enorme para los más de 250.000 profesionales que trabajan en España", según el Consejo General de Enfermería. Además, servirá para reducir la carga asistencial de los médicos, sobre todo en atención primaria y urgencias.

Pero el cambio de la ley no queda sólo en que los enfermeros puedan prescribir un ibuprofeno, una venda o unos pañales. El Ministerio de Sanidad tiene un año para fijar con los colegios profesionales qué medicamentos que necesitan receta médica podrán ser indicados también por los enfermeros y en qué condiciones. Además, para que estos sanitarios puedan dispensar fármacos y productos sanitarios en los hospitales o que éstos sean financiados por la sanidad pública, las comunidades deben elaborar una orden específica y redactar protocolos de actuación. En todas, excepto en Andalucía, donde la prescripción enfermera ya está autorizada.

Sin embargo, a pesar de que la modificación de la normativa se ha aprobado por unanimidad, no todos están de acuerdo. La prescripción enfermera reabre el clima de malestar entre médicos y enfermeros. Juan José Rodríguez Sendín, presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), tilda la nueva medida de "disparate". Se muestra preocupado y sostiene que la prescripción enfermera no deja claro cuáles son los límites de las nuevas competencias y puede causar dificultades a los pacientes. "Nos parece peligroso para la salud de los enfermos. Aumenta el número de prescriptores y por consiguiente el peligro de la interacción entre los fármacos. Y hay muchos pacientes polimedicados", dice. La OMC, que ya ha recurrido el decreto andaluz, estudia ahora qué se puede hacer con el cambio de la ley.

Máximo González Jurado, presidente del Consejo General de Enfermería, explica que ya no hay debate que valga. "Ahora lo que debe preocuparnos es el desarrollo de la ley, y que éste se haga de la forma más armoniosa posible. El médico y la enfermera tienen que trabajar juntos y debe haber un clima de cooperación para el beneficio del paciente", dice. Los ciudadanos, sostienen, saldrán beneficiados con el cambio de normativa. "El sistema se acelerará y las enfermeras harán su trabajo con más garantías", añade Jurado. En Andalucía, por ejemplo, estos profesionales pueden recetar ya unos 90 fármacos no sujetos a prescripción y realizar el seguimiento los enfermos crónicos.

Albert Jovell, presidente del Foro Español de Pacientes, critica la discusión entre los profesionales y dice que este problema no debería haber sido regulado por ley, sino a través de protocolos. "No queremos que se traslade el problema a los pacientes", añade.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de diciembre de 2009