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Los vecinos de aeropuertos tendrán "la obligación" de soportar el ruido

El PSOE cambia la ley para frenar la cascada de sentencias contra AENA

Los vecinos que padecen el ruido de los vuelos de los aviones sobre sus casas "tendrán la obligación de soportar la navegación aérea". Así lo establece la enmienda que el PSOE ha introducido en el Senado a la conocida como Ley Ómnibus para reformar la Ley de Navegación Aérea, de 1960, que se vota el miércoles. A cambio, la norma obliga a AENA a delimitar en seis meses las zonas afectadas por el ruido de los aeropuertos de Madrid y Barcelona, algo que, según el Gobierno, ampliará el número de viviendas con derecho a aislamiento acústico. El PSOE intenta así frenar la catarata de sentencias que empiezan a dar la razón a los afectados por el ruido de los aeropuertos.

El Supremo encendió las alarmas en octubre de 2008 cuando respaldó a un grupo de vecinos de Santo Domingo, en Algete (Madrid) que denunciaron el exceso de ruido en el Aeropuerto de Barajas. El tribunal concluyó que, debido al ruido, vieron "vulnerado su derecho fundamental a la intimidad domiciliaria", ordenó indemnizarles y reducir los vuelos en configuración sur del aeropuerto.

A cambio, la norma obliga al Ejecutivo a insonorizar muchas más viviendas

El Supremo falló que el estruendo violaba el derecho a la intimidad

La sentencia sigue pendiente de ejecución, ya que AENA estima que podría llevar a reducir las operaciones en Barajas hasta en un 20%. La enmienda afecta también a quienes tengan derechos "reconocidos judicialmente", algo que los afectados interpretan como una alusión a que no se cumplirá la sentencia del Supremo.

El senador del PSOE ponente de la enmienda, Antonio Hurtado, afirmó ayer que la norma quiere ordenar la situación: "Había una cantidad de indemnizaciones y de sentencias que había que abordar porque cualquier día un tribunal iba a paralizar un aeropuerto vital para el país".

La secretaria de la Asociación Nacional de Afectados por el Tráfico Aéreo, María Ángeles López Lax, criticó que, con la reforma, "quien viva junto a un aeropuerto verá reducidos sus derechos fundamentales y, además, no podrá reclamar una indemnización a la justicia". Lax critica que se endurezca la redacción de la ley de 1960 -que establecía que los vecinos "soportarán la navegación aérea con derecho a ser resarcidos"- pese a que la sociedad es más sensible a temas ambientales que hace 50 años.

El PSOE niega que se reduzcan derechos. "La ley aclara las obligaciones de todas las partes y adelanta el cumplimiento de la Ley del Ruido una década al dar seis meses para establecer las servidumbres de los principales aeropuertos. Una vez que se fijen los niveles aceptables en la servidumbre no tiene sentido que alguien pueda ir a los tribunales", añade el senador socialista, que se mostró abierto a introducir cambios en la redacción del texto, aunque no tanto en el fondo.

El escrito justifica que hay que buscar "el justo equilibrio entre los intereses en conflicto: por un lado la economía nacional de toda infraestructura aeroportuaria estatal y, por otro, los derechos a la intimidad domiciliaria y la integridad física y moral de los vecinos afectados".

Además, establece que, en seis meses, AENA establecerá las servidumbres acústicas de los mayores aeropuertos. En esa servidumbre ampliará la huella sonora existente y fijará los niveles de ruido aceptables en cada zona. Para las casas que soporten ruido superior al establecido prevé "medidas correctoras".

Esto implica que se ampliará enormemente el número de viviendas insonorizadas con dinero público. Entre 2000 y 2007 el aeropuerto de Barajas gastó 140 millones de euros en insonorizar 12.774 viviendas, el 93,6% de las previstas en la huella sonora de Barajas. La servidumbre será mucho mayor que la huella actual, que deja fuera miles de viviendas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de diciembre de 2009