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Las cuentas del Estado para 2010

Zapatero negociará los Presupuestos con los grupos de izquierda y el PNV

El presidente del Gobierno se implicará directamente en las conversaciones

A partir del lunes se pone en marcha la maquinaria socialista para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado de 2010, aprobados ayer en Consejo de Ministros y salvar así el segundo año de la segunda legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero. Este curso, con la crisis económica en apogeo, el Gobierno necesita imperiosamente, política y financieramente, el instrumento de los Presupuestos.

La negociación se dirigirá hacia dos bloques: PNV y la izquierda, aunque por separado. Por un lado, ERC y de otro, IU e ICV. Ahora bien, los socialistas hablarán con todos los grupos porque todos los votos cuentan en una situación movediza en la que nadie quiere aparecer en actitud de entrega al Gobierno, a cuyo grupo le faltan siete diputados para redondear su mayoría.

Salgado reconoció ayer que está abierta a cambios en la negociación

Las posibilidades de que el PNV apoye los Presupuestos están al 50%

El primer objetivo del Gobierno es recabar los votos suficientes para tumbar las enmiendas que pedirán la devolución de los Presupuestos. El PP firmará la primera de ellas y es muy probable que CiU haga lo propio. Aunque la negociación recaerá singularmente en el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, José Antonio Alonso, y su equipo presupuestario, encabezado por Francisco Fernández Marugán, el presidente del Gobierno se implicará directamente. Esta misma semana recibirá al portavoz de ERC, Joan Ridao y se prevé que, también, conversará con el líder del PNV, Íñigo Urkullu.

El año pasado el PNV y el BNG fueron los artífices de la aprobación de los Presupuestos ante la actitud de rechazo de los otros grupos de izquierda, así como de los nacionalistas catalanes, cerrados en banda ante el retraso del acuerdo sobre la financiación autónomica. La existencia desde el 15 de julio de este acuerdo financiero para las autonomías facilita la negociación con ERC, ICV e IU.

El PNV con sus seis votos, se convertiría de nuevo en el artífice de la aprobación de las cuentas del Estado sí, al final, hay acuerdo. Los socialistas vascos desalojaron al PNV del poder tras las elecciones del 1 de marzo con la ayuda del PP. Desde entonces, la actitud de los peneuvistas ha sido de oposición rotunda al Gobierno de Zapatero.

No obstante, la actitud del PNV se ha tornado más positiva hacia el Gobierno al regreso del verano. De modo que "las posibilidades de acuerdo a los presupuestos están en un 50%", según admiten fuentes del PNV. Ante tal inseguridad el Gobierno no descuidará a ERC, con sus tres diputados, así como a Joan Herrera (ICV) y a Gaspar Llamazares (IU). Tampoco hará de menos a los dos diputados del BNG. La negociación empezará discretamente esta misma semana de mayor o menor. El PSOE pretende contar, también, con el apoyo de los dos diputados de Coalición Canaria. También será convocado el diputado de UPN, y Uxue Barkos de Nafarroa Bai.

De salida, da por supuesto el rechazo total del PP que "ya en agosto, sin conocer nada de los Presupuestos, los criticó", repite el portavoz parlamentario socialista. La actitud de crítica de CiU va en aumento por lo que los socialistas dan por segura que de ese grupo vendrá la segunda enmienda a la totalidad y también prevén el rechazo de la diputada de UPyD, Rosa Díez. Ante la incertidumbre, Zapatero se implicará personalmente con reuniones discretas con distintos portavoces. Con los grupos de izquierda, la negociación transcurrirá por la política fiscal y ambiental. La vicepresidenta económica, Elena Salgado, reconoció ayer que la propuesta del Gobierno no es inamovible y que habrá partidas que cambien en la negociación.

No importa tanto al PNV lo que dicen las cuentas del Estado como sus propias condiciones. Tienen estos epígrafes: el blindaje de las normas forales de las diputaciones vascas; la devolución de unos 450 millones que reclama la Diputación de Álava por el IVA de los coches distribuidos desde allí y transparencia en el acuerdo entre el Gobierno central y vasco en las políticas activas de empleo. Salgado admitió ayer que "se está trabajando en estas materias".

Las bases de un posible acuerdo tienen que sentarse antes del 16 de octubre, cuando termina la presentación de enmiendas a la totalidad. Las posibilidades de algún acuerdo con CiU quedan para el tramo final de la negociación en enmiendas parciales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de septiembre de 2009