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Volver a la letra de Formentor

Unas jornadas reviven el mítico encuentro literario de hace 50 años - Autores y periodistas debaten sobre el futuro de la escritura

"Si no se crea un lenguaje nuevo, escribir no tiene interés". Con estas palabras desafió ayer el escritor catalán Juan Goytisolo a los jóvenes practicantes de la literatura actual. Y la afirmación, el innegociable compromiso con la novedad, sirvió de inmejorable presentación de las II Conversaciones Literarias en Formentor que se prolongarán hasta mañana en el hotel Formentor (Mallorca). Un lugar para siempre asociado a las letras desde aquel primer encuentro celebrado bajo los auspicios de Camilo José Cela hace medio siglo y cuyo espíritu reviven estas jornadas.

Una novela de interés, prosiguió Goytisolo, es "aquella que diga algo distinto a lo que estamos acostumbrados" porque los tiempos cambian y "la tradición novelesca también". Goytisolo participó en aquel primer encuentro y ayer se detuvo en aquellos tiempos (ahora que de casi todo hace 50 años, se podría decir parafraseando al poeta Jaime Gil de Biedma). Una época marcada por la represión en la que un grupo de intelectuales se interesaba por una literatura capaz de traspasar "al terreno político".

Hace días que no quedaban plazas libres para asistir a estas Conversaciones en Formentor tituladas en esta ocasión Geografías Literarias. Una fiesta de reunión de autores como Santiago Roncagliolo, Patricio Pron o Rodrigo Rey Rosa con medio centenar de personas vinculadas al mundo de las letras y el periodismo, como los periodistas de EL PAÍS Juan Cruz o Enric González.

El escritor Félix de Azúa ha venido hasta aquí "para aprender", dice. Pero también para hablar. El autor de Historia de un idiota contada por él mismo se mostró convencido de que la sociedad actual está sufriendo "un cambio de era" y no sólo "de época". Una mutación que empuja a sus protagonistas a "no tener la menor idea" del mundo que se está construyendo. "Somos primitivos en nuestra propia era". Esta ruptura anunciada por el escritor "será brutal" en el mundo literario porque, además de cambiar los soportes de lectura, también se transformará el "mundo imaginativo de los jóvenes escritores".

En esa misma línea se manifestó el poeta catalán Jaume Pons Alorda: "Estoy aquí para intentar conocer, aprender, sintetizar todas las emociones, vivir", dijo. Se atribuyó el mismo papel que desempeñó Juan Goytisolo en 1959.

El presidente de la Fundación Santillana y del Grupo PRISA, Ignacio Polanco, afirmó que "la formación intelectual y sentimental de toda una generación fue posible gracias a la influencia forjada" en las inolvidables jornadas de 1959 "llenas de talento y valor".

Por su parte, Basilio Baltasar, director de la Fundación Santillana, dijo: "Existe una responsabilidad de la literatura, de los escritores, no solo ante los poderes públicos sino frente a las grandes ignorancias sociales. El autor es un constructor de mundos". La fundación convoca el encuentro con el Gobierno de Baleares y el grupo Barceló, propietario del hotel que acoge el evento. Baltasar -con el profesor y traductor Perfecto Cuadrado- invitará a Goytisolo a que narre en voz alta su experiencia y su propósito de disidencia.

Al caer la tarde el aire mediterráneo se llenó de palabras cortesía de un recital de poetas de los años cincuenta (Jaime Gil de Biedma, Carlos Barral, especialmente). Personajes ya desaparecidos pero que fueron protagonistas e instigadores de los primeros festivales de Formentor.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de septiembre de 2009