Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Chávez rompe por tercera vez con Colombia

Venezuela niega haber entregado lanzacohetes suecos a las FARC

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ordenó el martes congelar las relaciones diplomáticas con Colombia después de que Bogotá anunciara, la semana pasada, que había confiscado a la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) tres lanzacohetes AT-4 de fabricación sueca que fueron vendidos al Gobierno de Venezuela en 1988. Suecia ha confirmado el origen de las armas y ha anunciado que pedirá explicaciones a Caracas.

Las autoridades colombianas habían comunicado el hallazgo a Venezuela el pasado 2 de junio, sin que, según Bogotá, hubiera respuesta. Fue el ministro de Exteriores, Jaime Bermúdez, el encargado de entregar a su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, "un documento en el cual se evidencia la posesión de esos lanzacohetes por narcoterroristas de las FARC", asegura un comunicado emitido ayer por la presidencia colombiana. Así mismo, "de manera discreta", Bogotá entregó "documentos de las FARC que mencionan la colaboración de tres altos funcionarios del Gobierno de Venezuela" en el desvío de ese armamento.

"Es absolutamente falso que nosotros le damos armas a guerrilla alguna. Eso se lo hemos dicho al Gobierno de Colombia una y quinientas veces", tronó Chávez, que anunció la congelación de relaciones y ordenó llamar al embajador de Caracas en Colombia. Se trata de la tercera vez en cinco años que Chávez amenaza con romper las relaciones bilaterales con su vecino a cuenta de las FARC.

Es a los empresarios de ambos lados de la frontera, más que a los políticos o a los diplomáticos, a quienes más angustia la nueva crisis diplomática. A diferencia de conflictos anteriores, en los que la política binacional iba muy mal pero los negocios seguían muy bien, esta vez el bloqueo amenaza con afectar el intercambio comercial entre ambos países, que sólo en 2008 superó los 7.300 millones de dólares (5.200 millones de euros).

Chávez ordenó a su Consejo de Ministros la suspensión de las importaciones de Colombia y la revisión de las inversiones colombianas. Las expropiaciones también están previstas. Los efectos que tendrá el discurso de Chávez, sin embargo, se esperan en el largo plazo. Ayer, la frontera de más de 2.000 kilómetros que comparten ambos países y por la que transita buena parte de los alimentos y productos textiles que importa Venezuela desde Colombia, seguía abierta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de julio de 2009