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El tripartito se descose en el Parlament

La votación de la LEC y la ley sobre los transgénicos evidenciará la división

Hay precedentes en votaciones de mociones o propuestas de resolución, pero no en leyes. El pleno del Parlament asistirá esta semana por primera vez a la visualización de las divergencias en el seno del tripartito que gobierna la Generalitat en la votación de dos leyes: la controvertida Ley de Educación (LEC) y la que pide que se prohíban los cultivos transgénicos. Esta última es fruto una iniciativa legislativa popular (ILP), el mecanismo que prevé el Estatuto y que permite que un texto llegue al Parlament apoyado por 50.000 firmas, 105.000 en este caso.

En el debate sobre la admisión a trámite de la iniciativa popular, ICV no apoyará la enmienda a la totalidad que votarán sus socios de Gobierno, el PSC y ERC, apoyados por CiU y el PP. Los ecosocialistas son partidarios, "por lo menos, de debatir sobre un modelo distinto de producción agraria", en palabras de su portavoz parlamentaria, Dolors Camats. Ayer participó en la manifestación que congregó en Barcelona a entre 2.000 y 4.000 personas -según la Guardia Urbana y la organización, respectivamente- bajo el lema Democracia, salud y buenos alimentos, convocada por el colectivo Som lo que Sembrem. Camats afirmó que los partidos están sometidos a "fuertes presiones" por parte de quienes utilizan transgénicos. Al final de la marcha, el cocinero Santi Santamaría leyó frente al Parlament un manifiesto que aboga por "un nuevo modelo agroalimentario basado en las producciones locales de carácter ecológico y artesano, respetuoso con la cultura y las variedades propias".

ICV debatirá sobre los transgénicos y votará contra varios capítulos de la LEC

En el caso de la Ley de Educación, también ICV se desmarcará de algunos aspectos del texto -los que se refieren a la subvención con fondos públicos de escuelas que segregan por sexo o la extensión de los conciertos al bachillerato-, como lo harán los populares y Ciutadans, contrarios a los artículos referidos al modelo lingüístico. Por el contrario, la futura Ley de Educación sí contará con el apoyo de CiU, que se sumará al PSC y ERC.

El pasado viernes, ERC lanzó a través de un argumentario que ha distribuido entre militantes y simpatizantes duras acusaciones contra ICV por "desmarcarse del consenso en una ley tan determinante para el país como ésta porque es rehén de los sectores más intransigentes de Esquerra Unida i Alternativa". La formación defendió la LEC "porque blinda la escuela catalana".El PSC quita hierro a las divergencias que se evidenciarán en el Parlament, sobre todo en el caso de la iniciativa legislativa popular sobre transgénicos. Sus dirigentes argumentan que es un texto gestado fuera del Gobierno y del Pacte d'Entesa, por lo que los socios, dicen, no tienen por qué estar unidos. Fuentes de Presidencia emplean el mismo argumento y defienden la Ley de Educación, apoyada por CiU, por ser una "ley de país", que ha alcanzado el consenso incluso con la oposición.

Por su parte, a quienes vinculan la discrepancia de ICV con maniobras electoralistas, Dolors Camats respondía ayer que la formación ya votó en contra en el seno del Consell Executiu, y reiteraba que "es una ley contraria a los valores y el modelo que defiende" el partido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de junio de 2009