El campo andaluz teme perder más de 1.000 millones en subvenciones

Las Junta asegura que Andalucía recibirá las mismas ayudas de la UE

La reforma intermedia de la PAC (Política Agraria Común), que aprobó Bruselas la madrugada de ayer, causó ayer verdadera indignación entre los agricultores y ganaderos andaluces que prevén un importante recorte en sus rentas en plena época de crisis. El punto de mayor incidencia para la comunidad, que concentra casi un tercio del total de las subvenciones comunitarias que recibe España, es el recorte de las ayudas directas, por el sistema de modulación, desde el 5% actual al 10%, en porcentajes progresivos hasta 2013. Asaja evaluó ayer el impacto de ese recorte en 1.264 millones en los próximos cinco años, una cantidad que dejarán de recibir de forma directa los agricultores pero que seguirá llegando a Andalucía para el programa de desarrollo rural.

La lectura del Gobierno andaluz es bien distinta: "Andalucía tiene garantizados sus fondos de 1.800 millones anuales hasta 2013", recalcó el consejero de Agricultura, Martín Soler, que se mostró "moderadamente satisfecho" por la reforma, "mucho más profunda de lo que parecía". Claro que algunas organizaciones, como es el caso de Coag, advierten que el simple hecho de congelarse esos fondos hasta 2013 suponen un recorte del 35% por la inflación.

En todo caso, los recortes no serán uniformes. Para las explotaciones que ahora reciban entre 5.000 y 300.000 euros (la mayoría del sector olivarero, que es que se lleva más fondos) el recorte llegará hasta el 10% de forma progresiva, pero los que perciban más de 300.000 euros tendrán una penalización adicional del 4%. El impacto de este último punto no es baladí, pues aunque las grandes explotaciones apenas suponen el 1% de todos los preceptores, sí que se acaparan el 20% de las ayudas. Soler la valoró como una medida "progresista y socialmente defendible".

Problemas burocráticos

También salió adelante la propuesta andaluza para que el 5% de las ayudas comunitarias a sectores como el olivar o herbáceos, que ahora se pagan de manera acoplada (vinculada a la producción) pasen a ser desacopladas, con lo que el 100% del sistema de pago único quedará desvinculado a la producción. En la práctica, la medida tiene poca trascendencia económica (en el olivar supone unos 75 millones sobre un total de 850 millones que recibe Andalucía), pero sí que podría desatascar los problemas burocráticos actuales, pues ese 5% concentra ahora el 80% de las incidencias en los expedientes de las ayudas.

El incremento de la cuota láctea en el 1% anual es, para Coag, la "puntilla" para el sector vacuno. Peor pinta aún para el tabaco, pues las ayudas no irán más allá de 2013, un duro golpe para la Vega de Granada, con el 6% de la producción nacional.

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