El futuro de la UE

Zapatero: "España debe estar en la cumbre financiera"

Gordon Brown pide a George Bush que invite al presidente del Gobierno

"España debe estar en esa cumbre". El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, defendió ayer con firmeza su derecho a participar en la conferencia mundial que, antes de fin de año, está previsto celebrar en EE UU para "refundar el capitalismo", en palabras del francés Nicolas Sarkozy, o, más modestamente, revisar las reglas de funcionamiento del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial.

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Zapatero cuenta con un influyente padrino, el primer ministro británico, Gordon Brown, quien ayer destacó, en la rueda de prensa posterior al Consejo Europeo, que España es una "gran economía" y su jefe de Gobierno tiene "ideas interesantes", por lo que ya ha transmitido al presidente de EE UU, George Bush, que debería invitarle a la conferencia. No será fácil, pues España no pertenece a ninguno de los clubes de gobernanza global (ni al G-8 de los países más industrializados ni al G-20 de los ricos más los emergentes), por lo que habrá que componer un grupo a medida para darle entrada. Zapatero se juega en este envite el reconocimiento del papel de España como actor relevante del concierto económico internacional.

La sintonía entre Brown y Zapatero, que recurren al francés para dialogar, es una de las sorpresas de las últimas semanas. Frente a la frialdad de su relación con Blair, amigo personal de Aznar, Zapatero ha descubierto en su sucesor a un aliado en las menguadas filas socialdemócratas, en un momento en que "se ha demostrado que la fiebre por reducir el papel del Estado no funciona". Ayer, en el desayuno que mantuvieron, Zapatero bromeó con Brown comentándole que "con esta crisis, miles de manuales de liberalismo han acabado en la hoguera". Es una paradoja, pues Brown fue durante 10 años canciller del Exchequer con Blair, pero también lo es que se erigiera en protagonista de la cumbre de los países del euro sin compartir dicha moneda. Zapatero invitó ayer a Brown a visitar Madrid y éste aceptó hacerlo, aunque sin fecha.

España y Reino Unido comparten, entre otros problemas, la parálisis del mercado inmobiliario. Brown explicó a Zapatero su plan para comprar 10.000 viviendas y venderlas con hipotecas asequibles, pero éste evitó pronunciarse alegando que en España las competencias corresponden a las autonomías, pese a que él creó el Ministerio de Vivienda. Tampoco fue mucho más concreto en las ayudas a la industria, aunque se mostró partidario de apoyar a sectores en dificultades, como el del automóvil.

Frente a quienes, como Polonia o Italia, creen que las medidas de lucha contra el cambio climático suponen un obstáculo añadido para superar la crisis, Zapatero sostuvo que el fomento de las energías renovables es "la mejor solución" a medio plazo. En plena negociación de los presupuestos, advirtió de que "el Gobierno no va a dejarse llevar por los cantos de sirena para recortar el gasto público".

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Gordon Brown (izquierda) y José Luis Rodríguez Zapatero, durante su reunión en Bruselas.
Gordon Brown (izquierda) y José Luis Rodríguez Zapatero, durante su reunión en Bruselas.EFE

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 16 de octubre de 2008.

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