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El PNV se aleja de los Presupuestos

El Gobierno no asume la exigencia nacionalista de ceder más competencias

Al Gobierno se le complica seriamente el apoyo a los Presupuestos. Su plan a, consistente en contar con los seis votos del PNV, complementados con los dos del BNG, para sacar adelante las cuentas del Estado corre el serio riesgo de saltar por los aires. El PNV, a menos de una semana del cierre del plazo de presentación de las enmiendas a la totalidad, ha endurecido su posición negociadora. No reivindica el huevo de una negociación presupuestaria. Es el fuero del poder competencial lo que está en juego.

El Ejecutivo teme que se haya impuesto el sector soberanista del PNV

El PNV se aferra con firmeza a la reclamación del traspaso de las competencias de las políticas del Inem y de la innovación al País Vasco por una vía que el Gobierno socialista considera inasumible. En el caso de las políticas activas del Inem, el PNV exige, junto con el ejercicio de la competencia, la recaudación de las cuotas de los trabajadores. El Ministerio de Trabajo interpreta que esta posición es inasumible porque equivale a la ruptura de la caja única de la Seguridad Social.

En el caso de las políticas de innovación, el PNV reclama el traspaso de una parte de esta competencia que el Estado ejerce en Euskadi. Su traspaso conllevaría un "principio de fractura" que originaría un grave precedente para otras autonomías, según fuentes gubernamentales.

Frente a este rechazo, el Gobierno socialista está dispuesto, como concesión, a que el Ejecutivo vasco deduzca del Cupo -la cantidad que paga al Estado por los servicios no traspasados- el valor de los traspasos solicitados y, en el caso de innovación, a compartir la competencia con el Ejecutivo vasco, en línea con lo previsto en el Estatuto y en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional. Pero el Ministerio de Administraciones Públicas no está dispuesto a ceder la competencia, esto es, el fuero, como Trabajo tampoco está dispuesto a que el Gobierno vasco recaude las cuotas de los trabajadores. Esta posición es la que ha trasladado la ministra de Administraciones Públicas, Elena Salgado, al portavoz parlamentario del PNV, Josu Erkoreka.

Así las cosas, Erkoreka ha asegurado que si el Gobierno socialista no cambia esta posición, su partido presentará el viernes una enmienda a la totalidad a los Presupuestos. "Lo que nos ofrece el Gobierno nos lo ofrecieron otros Gobiernos, hasta los de José María Aznar, y no lo aceptamos. Por eso estamos en el no a los Presupuestos", dice Erkoreka.

El PNV arriesga poco con el rechazo a los Presupuestos. Puesto que el lehendakari está a punto de convocar las elecciones de marzo, al Gobierno vasco no le preocupa verse obligado a prorrogar sus Presupuestos si el PSE, en represalia, vota en contra.

El Gobierno interpreta que hay un endurecimiento en la posición negociadora del PNV y teme que su sector soberanista se haya impuesto en la orientación de la negociación presupuestaria. "Estamos a cinco meses de las elecciones vascas y el PNV parece que está en una campaña para presentar a Zapatero y al PSE ante su electorado como incumplidores del Estatuto de Gernika", señalan fuentes socialistas.

Lo cierto es que si el distanciamiento que plantea el PNV se materializa en una enmienda a la totalidad a los Presupuestos, los planes del Gobierno saltarán por los aires. De momento, la dirección socialista confía en que la negociación se recomponga, ya que aún queda plazo hasta el viernes, con una primera cita el lunes entre la dirección del Grupo Socialista y la del PNV. Paralelamente, los nacionalistas vascos se reunirán con los ministros de Economía, Pedro Solbes, y de Administraciones Públicas, Elena Salgado.

En la dirección socialista aseguraban ayer que el plan sobre el apoyo a los Presupuestos seguía descansando en el PNV, el BNG y la abstención de UPN. En este plan, mantiene la distancia con CiU no porque el PSOE le rechace sino porque estima que los grupos catalanes no están en condiciones de apoyar al Gobierno por el retraso en la financiación para Cataluña. ERC e ICV ya han confirmado el rechazo y el mismo camino puede seguir CiU en la reunión del miércoles con el PSOE.

Los nacionalistas catalanes supeditarán en ese encuentro su apoyo al desbloqueo de la negociación sobre financiación autonómica. CiU reprocha también al Gobierno que de la veintena de medidas que la federación propuso para afrontar la crisis económica, sólo haya tenido en cuenta una. En todo caso, el PSOE no descarta la posibilidad de que CiU pueda apoyarle.

Pero de momento los noes son mayores que los apoyos y los Presupuestos siguen en el aire. Los socialistas constatan con enorme preocupación que todos los grupos con los que han hablado, les niegan el apoyo ahora, pero posponen un posible acuerdo al trámite de comisión; es decir, a la negociación de enmiendas.

El gran problema está en que no habrá posibilidad de negociar nada si el 23 de octubre el Pleno del Congreso registra una votación con más votos a favor de las enmiendas a la totalidad que en contra. Si es así, los Presupuestos les serán devueltos al Gobierno. Los socialistas tienen hasta las dos de la tarde del día 17 de octubre, viernes, para convencer a siete diputados que voten en contra de las enmiendas a la totalidad de los demás. De momento, no tienen esos votos. "Si no hay ley de Presupuestos, los grupos añadirían a la crisis económica una enorme inestabilidad política", ilustra el portavoz de Presupuestos del PSOE, Francisco Fernández Marugán.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de octubre de 2008