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El 'efecto cascada' del ERE de Ford afectará a más de 4.000 trabajadores

El paro repercutirá el triple en la industria auxiliar del automóvil

La planta de Ford en Almus-safes, la mayor fábrica valenciana, con una plantilla de 7.500 personas, no es ninguna isla. Y paradójicamente, la decisión de la compañía de dejar en la calle a 1.300 trabajadores durante casi tres meses acabará destruyendo más empleo fuera de sus verjas que dentro.

"No es justo que el ERE lo paguen sólo las arcas públicas y los trabajadores"

La Asociación Valenciana de la Industria de la Automoción (Avia), la patronal de las empresas auxiliares, ofreció ayer un primer cálculo. Por cada parado de Ford, sus proveedoras generarán "dos o tres" más. Los primeros perjudicados por la ola expansiva serán los trabajadores del polígono industrial Juan Carlos I, donde tienen su sede Ford y otras 110 empresas (el 70% de las cuales pertenece al sector del automóvil) que dan empleo a 5.500 personas.

La multinacional suprimirá casi con toda seguridad el turno nocturno. Eso supondrá automáticamente la supresión de todos los turnos nocturnos de las empresas auxiliares del polígono, que ahora proveen a la Ford con una precisión casi milimétrica, aseguró Juan Luís Esteve, director general de Avia.

Las consecuencias del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de Ford serán todavía peores según los sindicatos. UGT, que tiene una amplia mayoría en Ford y está muy arraigado en el resto del sector, elevó la factura de desempleados hasta los 6.000 en toda la comunidad autónoma. En parte, debido a que muchos proveedores valencianos lo son a la vez de la planta de Almussafes y de la que General Motors (que también ha anunciado un recorte de producción y un expediente de regulación de empleo), tiene en Zaragoza. Javier Andrés, catedrático de Análisis Económico en la Universitat de València, advirtió de que ese efecto cascada podría alcanzar incluso a otros sectores distintos del de la automoción, según recogió Europa Press.

La patronal de la industria auxiliar del automóvil ya avisó en abril de que el sector debía diversificar su actividad para reducir su altísima dependencia de la planta de Ford.El director general de Avia, que ayer asistió a una reunión entre los directivos de la industria auxiliar y Ford para estudiar el impacto del ERE, consideró que las empresas deberían buscar oportunidades no solo en otras empresas sino en sectores diferentes, especialmente el ferrocarril, las energías renovables y la logística de embalajes.

En abril, el objetivo de la patronal era incrementar la diversificación desde el poco más del 10% actual hasta el 30% en pocos años. El aviso para navegantes de la multinacional ha llegado, sin embargo, demasiado pronto. "Estamos en la orientación adecuada, pero también es cierto que somos un cluster muy joven. Nos ha faltado tiempo pero la simiente ya está puesta", señaló Juan Luis Esteve.

Los esfuerzos de los sindicatos se centraban ayer en los aspectos concretos del expediente de empleo, una vez que al menos UGT, que representa en torno al 80% de los empleados, ha asumido que su aprobación es inevitable, y que no deja de ser un mal menor siempre que se limite a los 80 días previstos y no suponga destrucción definitiva de empleo.

Gonzalo Pino, secretario general del sindicato en la planta, señaló que durante la reunión que mantuvieron con la empresa, la dirección les facilitó un listado con cerca de 4.000 trabajadores susceptibles de ser afectados por el ERE. Lo cual le llevaba a pensar que todavía era posible evitar que el expediente afecte a todos los empleados del turno nocturno. Aunque esas serán las horas en las que la fábrica dejará de producir, cabe la posibilidad de que los efectos del ERE se diluyan entre un número mayor de trabajadores, o que al menos se distribuyan entre los operarios de los tres turnos.

El segundo aspecto que promete ser muy tenso en las reuniones que la dirección y los representantes de los trabajadores deben mantener en paralelo a la presentación del ERE es el relativo a los salarios.

El Estado asumirá durante los casi tres meses que durará el expediente el 70% del sueldo, que la empresa puede completar opcionalmente hasta el 100%. Todos los sindicatos consideran básico que Ford haga ese esfuerzo como contrapartida al que hará la plantilla. Y volvieron a dirigirse a la Generalitat, que es a quien corresponde aprobar el ERE. "No sería justo que los efectos de la caída de ventas recayeran sólo en los trabajadores y en las arcas públicas", afirmó Pino. UGT calcula que el ahorro que Ford conseguirá con el ERE oscila entre los tres o cuatro millones de euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de septiembre de 2008