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Entrevista:GONZALO PINO | Secretario general de UGT en la planta de Ford de Almussafes

"Sólo se destruirá empleo definitivo en caso de catástrofe"

La decisión de Ford de poner en la calle a 1.300 trabajadores durante tres meses en su planta de Almussafes debido al derrumbe de las ventas parece poner en entredicho el muy difícil acuerdo que Gonzalo Pino, secretario general de UGT en la factoría, cerró hace ahora un año con la dirección de la multinacional en Europa. El sindicalista, sin embargo, afirma que no, y es optimista, dentro de lo que cabe, respecto al futuro de la planta.

Pregunta. ¿Cómo ve el futuro de la fábrica tras el anuncio del expediente temporal de empleo?

Respuesta. Hay que poner las cosas en perspectiva. Hace tres años la empresa anunció que iba a dejarnos sin carga de trabajo como consecuencia del nuevo reparto en las fábricas de toda Europa. El nuevo Fiesta, por ejemplo, no venía a Valencia. Pedimos explicaciones a la compañía a escala europea, porque 7.500 trabajadores no pueden sobrevivir con un solo modelo. Tardamos dos años en firmar un acuerdo donde conseguimos algo fundamental: que se modernizara la factoría, algo necesario para tener una alta productividad. Conseguimos una inversión de 425 millones de euros, parte de la cual ya está en marcha. Y conseguimos productos de futuro. A partir del 15 de enero tendremos el nuevo Fiesta, que junto con el Focus nos hacen pensar que no tendremos problemas de plantilla en los próximos tiempos.

"En cuatro años no hemos tenido ningún apoyo de la Generalitat"

P. El despido temporal de 1.300 trabajadores parece poner en duda esas previsiones.

R. Uno de los puntos fundamentales de ese acuerdo es el mantenimiento del empleo fijo. Ante cualquier situación traumática se buscarán todas las alternativas. Es cierto que todos los mercados en los que Ford vende sus productos han bajado, desde España hasta el norte de Europa. Pero vamos a lanzar productos nuevos. Vendrá el Fiesta, más tarde dos monovolúmenes, y el nuevo Focus también se hará aquí, con lo que hemos conseguido atar el futuro en unos tiempos de mucha dificultad.

P. ¿Está seguro de que no habrá despidos definitivos?

R. Para que no ocurra lo que se pactó en ese acuerdo, lo que tendría que estar ocurriendo, tanto en este país como en general, sería un hundimiento del mercado. Porque contempla productos nuevos, una inversión similar a la que se realizó cuando se montó la factoría de Almussafes... Si no se cumple será porque habremos llegado a una situación de catástrofe. A una situación límite en este país. Y habremos dejado de ser la potencia de automoción que somos y que podemos incluso mejorar. Aunque está claro que para eso tendrán que mejorar cosas, como la implicación de las Administraciones.

P. ¿No han hecho lo bastante el Gobierno y el Consell?

R. Hay un dato demostrable. Durante los últimos tres o cuatro años hemos estado peleando con Ford a todos los niveles, en Europa y Estados Unidos, y en ningún momento hemos tenido el apoyo de la Administración valenciana. Nos hemos reunido con los ministros de Industria, desde José Montilla a Miguel Sebastián, y siempre hemos recibido su apoyo. En cuanto a preocupación, a la ayuda necesaria para conectar con las direcciones de la compañía...

P. ¿Se equivocó el Ejecutivo con el cambio del Plan Prever?

R. Se retiró demasiado pronto, en un momento en que el mercado todavía aguantaba. El nuevo plan condiciona demasiado los coches que se pueden entregar, y apuesta mucho por menos emisiones, por los eléctricos. Y yo creo que el coche eléctrico es el futuro. Pero es eso, el coche del futuro, no el de hoy.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de septiembre de 2008