La UE quiere fichar a los extranjeros

Un registro informatizado centralizará los datos en todas las fronteras exteriores - Bruselas propone la autorización previa por Internet para los no comunitarios

Bruselas está dispuesta a pertrechar a los países de la UE con los instrumentos necesarios para que la llamada fortaleza europea pase a ser una realidad. La Comisión Europea propondrá el próximo miércoles una nueva batería de medidas para controlar la entrada y salida de la Unión de todos los viajeros, evitar las estancias ilegales y dar caza a potenciales terroristas. Se trata de algunas de las ideas que los ministros de Interior de la UE han barajado tras los atentados frustrados de Londres de 2006 y que ahora se plasman en el papel.

El registro incluirá datos biométricos, rostro escaneado y huellas dactilares

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Bruselas quiere crear un registro informatizado con los datos, huellas dactilares incluidas, de todos los pasajeros que crucen las fronteras exteriores de la UE, según consta en un borrador de la propuesta a la que ha tenido acceso este diario y que aún podría sufrir modificaciones. Pretenden además implantar para los viajeros no comunitarios un sistema de autorización por Internet horas antes del viaje, similar al de Estados Unidos o Australia.

Para agilizar el tránsito en los aeropuertos, propone Bruselas que los consulados en el extranjero decidan de antemano a la hora de conceder los visados quiénes son "viajeros de baja peligrosidad", a los que se eximirá de los registros de entrada y salida. Los viajeros que no necesiten visados podrán apuntarse además a programas voluntarios como los que funcionan en los aeropuertos de Londres o Ámsterdam, donde los identificados previamente como "viajeros seguros", enseñan simplemente su documentación o incluso el iris ante unas máquinas que les permiten el paso sin mayor control adicional.

El comisario europeo de Justicia e Interior, Franco Frattini, será el encargado de poner la semana próxima estas propuestas sobre la mesa, que deben ser estudiadas después por el Parlamento y el Consejo Europeo. Bruselas calcula que tras las consultas, estará en disposición de presentar una propuesta legislativa en firme a principios del año que viene.

El Ejecutivo comunitario cree que no hay control suficiente sobre los 300 millones de viajeros que cada año entran y salen de la UE. Hasta el momento, los guardas de fronteras controlan manualmente los pasaportes y los visados de los viajeros que quieren entrar en la UE, pero tienen la obligación de registrar las entradas y salidas en un sistema informatizado. Cuando se detiene a alguien en un país de la UE que dice no tener pasaporte, resulta muy difícil saber cuándo y por dónde ha entrado. Bruselas quiere cambiar este sistema para poder controlar en todo momento a los ciudadanos que circulan por el espacio Schengen al margen del país por el que hayan entrado a la UE.

Con el nuevo registro de entrada y salida, la Comisión Europea quiere dar caza a inmigrantes indocumentados y terroristas. El sistema de registro incluirá datos biométricos como las huellas dactilares del viajero o una imagen escaneada de su rostro.

Para los ciudadanos europeos que entren y salgan de la Unión, Bruselas propone un sistema de "puertas automáticas" que lean los datos biométricos del pasaporte. "Una máquina lee los datos biométricos del documento de viaje o almacenados en una base de datos y los compara con los del viajero. Esto acelerará los controles fronterizos", se lee en la propuesta.

Bruselas propone además adoptar un sistema similar al de EE UU o Australia de autorización electrónica previa. La idea es que horas antes de iniciar un viaje con destino a un país de la UE, el pasajero no comunitario solicite en Internet una autorización. Para ello deberá introducir en la Red una serie de datos personales que las autoridades del país al que viaja cruzarán con informaciones policiales y de espionaje para cerciorarse de que no se trata de un sujeto peligroso.

Estados Unidos marca el paso

La doctrina de seguridad forjada en Estados Unidos tras el 11-S ha calado hondo al otro lado del Atlántico. Las medidas que propone la Unión Europea siguen el camino trazado por Washington tras los ataques del 11-S. La Casa Blanca ha reiterado en numerosas ocasiones a los responsables de la UE su deseo de que los Veintisiete refuercen el control de los ciudadanos que entran en su territorio y de los que viajan a EE UU desde Europa.La UE no sólo cedió a las exigencias estadounidenses sino que, según ha anunciado, piensa implantar un sistema similar a los viajeros que lleguen a Europa.No está claro cómo piensa Bruselas solventar la superposición de este sistema con las nuevas medidas que presentará la semana próxima. También en el caso de los sistemas de autorización previa por Internet, Bruselas emula a Washington.Actualmente, algunas aerolíneas como British Airways recopilan para las autoridades de países como Reino Unido, EE UU, Canadá o Japón los datos de sus viajeros por adelantado. Los datos los proporciona voluntariamente el viajero en Internet o en un mostrador del aeropuerto. No es una autorización para volar, sino para facilitar el paso del viajero por las aduanas, según la aerolínea.Ahora, la propuesta europea establece, además, que los viajeros de todos los países de la UE, incluidos aquellos a los que, como a España, no se les exigía visado, deberán pedir por Internet una autorización y pagar una serie de tasas a la Administración estadounidense.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 07 de febrero de 2008.

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