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El PP lleva al Parlamento vasco su rechazo a las fotos del Guggenheim

Pide retirar las obras de Clemente Bernad porque "atentan contra las víctimas"

La polémica generada por unas fotografías de Clemente Bernad (Pamplona, 1963) incluidas en una exposición del Museo Guggenheim Bilbao llega hoy al pleno del Parlamento vasco. El PP, como ya hicieron las asociaciones de víctimas del terrorismo cuando la muestra se inauguró el pasado mes de octubre, pide al Gobierno vasco la "inmediata retirada" de las fotografías, por entender que "atenta contra la memoria de las víctimas".

Entre las 11 imágenes que forman la serie Crónicas del País Vasco (1987-2001), Bernad plasmó escenas de un funeral de guardias civiles asesinados por ETA, una manifestación a favor de los presos de la banda, disturbios callejeros y el acto de condecoración de un comisario francés en el cuartel de Intxaurrondo. El PP entiende que estas fotografías "tratan de relativizar los crímenes de ETA" con una posición equidistante y suponen una "justificación voluntaria o involuntaria del terrorismo".

Los populares hacen hincapié en los pies de foto, porque producen "una interpretación sesgada de las imágenes". El PP critica que se denomine "militantes de ETA" a terroristas o que se califique como "muertos por ETA" a los asesinados por la banda terrorista. El PP no tiene posibilidades de sacar adelante su propuesta porque carece de apoyos.

Bernad presenta el único ejemplo de fotoperiodismo en la exposición Chacun à son goût (Cada uno a su gusto) que se exhibe en el Guggenheim hasta el próximo mes de febrero. La comisaria, Rosa Martínez, eligió 12 artistas cuyas sus carreras se han asentado en los últimos 10 años, los que coinciden con la vida del Guggenheim. Martínez entiende que los títulos de las imágenes son "descriptivos".

El fotógrafo quiso incluir una imagen del 12 de julio de 1997, cuando Miguel Ángel Blanco llegó herido de muerte al hospital de Aránzazu de San Sebastián. En ella se ve a un médico mostrando una radiografía del cráneo de Blanco con la herida de bala que acabó con su vida. Renunció porque la familia denegó su autorización. Fue el comienzo de la polémica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 16 de noviembre de 2007