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El duro aterrizaje de la izquierda 'abertzale' en su feudo de Hernani

La oposición hace frente de forma unida a la gestión abusiva de ANV

La izquierda abertzale recuperó en mayo el ayuntamiento de Hernani, su municipio emblemático, la mayor localidad de las que gobernó dejando una huella de mano de hierro gracias a su mayoría absoluta, antes de ser ilegalizada en 2003. Una lista inmaculada de ANV, encabezada por la hoy alcaldesa, Angeles Beitialarrangoitia, posibilitó a los radicales regresar al gobierno de su feudo, pero esta vez -con ocho ediles frente a los nueve que suma la oposición- con una mayoría minoritaria.

A la formación abertzale le está costando asimilar esta sensible pero sustancial diferencia, según las reglas de juego de la democracia, al no estar nada habituada a practicar el consenso cuando tiene el poder, aunque sea limitado. En los cuatro meses de gobierno, el equipo de ANV han tratado de imponer su criterio en cuestiones de índole política, urbanística o de régimen interior. Pero en todas ellas se ha visto desbordado por una oposición que, pese a sus diferencias, se ha unido para rectificar los malos modos de esta formación.

La oposición ha impuesto a ANV una Comisión de Derechos Humanos

"ANV prefiere tratar los temas políticos en los plenos, entre la jauría humana"

El episodio más grave ha sido el plante que de la oposición a la alcaldesa en el pleno extraordinario que convocó para denunciar a la Ertzaintza por los incidentes ocurridos el 28 de octubre, tras la prohibición de un homenaje a los muertos de ETA de la localidad. Al día siguiente, los cinco partidos de la oposición aprobaron en la Junta de Portavoces, a la que no acudió Beitialarrangoitia, una condena "enérgica" de unos hechos que representan "la vuelta de la violencia a las calles de Hernani" .

"La alcaldesa estaba muy dolida", apunta el portavoz de EA, Iñaki Arratibel. Pero añade que la realidad es que ANV no quiere en realidad debatir los temas políticos, sino llevarlos al pleno para que sean tratados en medio de la "jauría humana que suelen llevar". Una impresión que comparte el portavoz socialista, José Ramón Chica, quien califica de "encerrona" esa convocatoria, realizada en un "ambiente muy caldeado". "El pleno no debe ser un circo, y yo he vivido algunos en los que había más de cien personas en un aforo para 25", explica.

Lo cierto es que todos los partidos de la oposición han acordado que sea la Junta de Portavoces el ámbito para debatir, entre políticos, los temas políticos del pueblo, según el portavoz del PNV Andoni Amunarraiz. Piensan que esta solución puede evitar los posibles momentos de tensión que se dan en los plenos, "más proclives a que se monte el follón".

No ha sido este episodio la única rectificación que ha tenido ANV por negarse a aceptar una decisión de la mayoría del consistorio. La semana pasada recibió otro toque de atención serio al constituirse, contra su voluntad y sus intentos de demorarla, una Comisión de Derechos Humanos impuesta por la oposición. Fue su respuesta a la Comisión de Presos que constituyó ANV con los demás en contra.

El PNV o EA planeaban asumir la presidencia, con la idea de poner en marcha la declaración en favor de las víctimas aprobada por el Parlamento el 5 de octubre y colaborar con el Gobierno vasco en "iniciativas orientadas al reconocimiento de las víctimas", precisa Arratibel, quien planteó la iniciativa. ANV se había abstenido en su creación pero en el momento de su constitución, el pasado día 6, la alcaldesa exigió la presidencia.

La comisión iba a ser un test para "ponerles en aprietos" al tratar de que prosperara, por ejemplo, una declaración del consistorio de Hernani a favor de los escoltados. Arratibel no oculta su decepción, porque considera que la actitud de la alcaldesa será bloquear la comisión si se trata de los temas antes mencionados y sólo la convocará para plantear algún asunto de interés para ANV.

"Funcionan con doble moral", se queja el peneuvista Amonarraiz, quien acusa a la izquierda abertzale de "claro déficit de funcionamiento democrático" y de actuar sólo aplicando "fórmulas tiránicas y cuando hay alboroto y follón". El atentado contra el escolta del concejal socialista de Galdakao ocurrido el mes pasado en Bilbao fue también condenado por Hernani después de una epopeya de la oposición. El PSE tuvo que esgrimir un artículo del reglamento interno para obligar a la alcaldesa a convocar la Junta de Portavoces. En vez de condenar, ANV aprobó un texto alternativo en el que denunciaba la detención de la Mesa Nacional de Batasuna y la situación de los presos.

Las pintadas vuelven a ocupar las calles

En estos meses Hernani ha cambiado mucho. No sólo se ha modificado la composición y el gobierno del consistorio. La queja de la oposición es que se ha deteriorado la convivencia en la calle y, sobre todo, se ha perdido la imagen positiva que la localidad había conseguido proyectar durante la pasada legislatura. Un estudio del Gobierno vasco para la promoción turística reflejaba esta mejora de la imagen: Hernani había dejado de ser paulatinamente el foco de las broncas para lograr vender con Txillida Leku una foto amable y cultural, o festiva con el txotx de la sidra.

En estos cuatro meses se percibe también en la calle una tensión mucho mayor que en los cuatro últimos años, según coinciden los representantes municipales. Lamentan que ahora Hernani esté de nuevo lleno de pintadas y pancartas que nadie limpia, "a pesar de que el Ayuntamiento tiene un contrato de limpieza de fachadas con FCC por el que sólo es preciso decir dónde hay que borrar", afirma el socialista José Ramón Chica.

Pero el tema de gestión municipal que más preocupa a la oposición es si ANV va a poner definitivamente en marcha la redacción del texto refundido de las Normas Subsidiarias, último requisito que le exige la Diputación Foral para su aplicación. Las normas fueron aprobadas definitivamente al final de la anterior legislatura por unanimidad de todos los partidos. Por tanto, ANV tiene difícil encontrar un compañero que colabore en la paralización o su modificación. Ya lo ha intentado, pero en esto también se ha estrellado con su insuficiente y molesta minoría en el pleno. Por ahora, la alcaldesa y sus nuevos asesores se limitan a dilatar la redacción del documento definitivo y a paralizar muchos de los proyectos que estaban en marcha. En el nuevo staff de la primera edil destaca, en el papel de secretario personal, el letrado Aitor Ibero, abogado del caso Jarrai, Haika y Segi, así como de numerosos presos etarras.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de noviembre de 2007

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