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Tormenta de críticas al Nobel Watson por despreciar a los negros

El codescubridor de la 'doble hélice' sugiere que los africanos son menos inteligentes

Científicos, políticos y defensores de la igualdad racial reaccionaron ayer con indignación a las declaraciones de un premio Nobel estadounidense, James Watson, en las que proclama la superioridad de la población blanca sobre la negra. Watson, que aseguró al diario británico The Sunday Times que "toda la gente que ha tenido que emplear negros sabe que [la igualdad de razas] no es verdad", se encontró ayer con la solitaria e incómoda compañía del fascista Partido Nacional Británico (BNP), que le defendió y alertó de una segura "caza de brujas" contra el científico.

Watson, de 79 años, recibió en 1962 el Premio Nobel de Medicina, compartido con dos británicos, por sus descubrimientos sobre el ADN. Protagonista en el pasado de comentarios homófobos, en vísperas de su llegada a Reino Unido para promocionar su último libro expresó en la citada entrevista sus dudas sobre el futuro de África porque "todas nuestras políticas sociales están basadas en el hecho de que su inteligencia es la misma que la nuestra cuando en realidad todas las pruebas señalan lo contrario". Y añadió que le gustaría que todos fuéramos iguales "pero la gente que ha tenido que emplear negros sabe que no es verdad". declaró: "Hay mucha gente de color con mucho talento, pero no les asciendas si no han conseguido triunfar a bajo nivel", añadió.

"Es un completo dinosaurio", le respondió ayer Koku Adomza, director del grupo de presión a favor de los negros The 1990 Trust. "El señor Watson es una reliquia que merece que se le pidan cuentas por unos comentarios tan ofensivos e ignorantes", añadió, y le exigió "una disculpa para África y para la gente de origen africano". Keith Vaz, diputado laborista, comentó: "Es muy triste ver a un científico tan reputado haciendo esos comentarios tan extremadamente ofensivos, acientíficos y sin ninguna base".

Steven Rose, neurobiólogo de la Open University y miembro fundador de la Sociedad para la Responsabilidad Social en Ciencia, calificó los comentarios "racistas" de Watson de "un sinsentido genético" y le acusó de estar buscando publicidad para promocionar su libro. "No le hace falta. Es un destacado biólogo molecular y no debería entrar en áreas en las que no está lo bastante cualificado", añadió.

Martin Wingfield, director del diario del BNP Freedom, afirmó que los "descubrimientos" de Watson "no son nuevos" y que análisis del cociente intelectual llevados a cabo en los años sesenta ya habían permitido llegar a esa conclusión. El BNP es un partido abiertamente racista.

El cerebro no tiene color

Las provocadoras declaraciones de James Watson suscitan el rechazo de los expertos en España.

"No hay la más mínima conexión entre genes relacionados con el color de la piel con genes relacionados con funciones necesarias para la actividad intelectual", explica Alberto Ferrús, director del Instituto Cajal de Neurociencias. "La conexión entre el color de la piel y las propiedades cognitivas no está justificada, ni fundamentada, ni tenemos razones para sospechar que exista", resume este neurocientífico.

Las mismas palabras utilizadas por Watson hacen saltar chispas. "Para empezar, los negros es un concepto que desde el punto de vista científico carece de sentido, no existe. De hecho, África es la región del planeta con mayor diversidad genética", afirma Juan Luis Arsuaga, director del Centro de Evolución y Comportamiento humanos. "Los humanos somos una de las especies de mamíferos más homogéneos porque somos una especie joven. Diferencias muy aparentes como el color de la piel, por ejemplo, son genéticamente minúsculas"

Ignacio Morgado, catedrático de psicobiología de la Universidad Autónoma de Barcelona, recuerda que el debate no es nuevo. "Watson no es el único que hace estas afirmaciones. Es una vieja polémica que hay que tratar con prudencia porque no podemos afirmar nada con rotundidad: la inteligencia depende de factores muy diversos, biológicos, sociales y conductuales, y su medición es muy subjetiva", dice.

Por su parte Jaume Bertranpetit, catedrático de biología de la Universidad Pompeu Fabra, es tajante respecto a las palabras de Watson: "Esto no tiene ninguna justificación, la inteligencia es algo complejo y no conocemos sus bases genéticas, no se ha asociado a ninguna variable genética concreta ni a grupos de población concretos", opìna, según informa Mónica López Ferrado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de octubre de 2007

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