La Generalitat ocultó a los pacientes el defecto de las lentes implantadas

El Gobierno catalán estudia seis años después denunciar al laboratorio

El Instituto Catalán de la Salud, que depende de la Generalitat, admitió ayer que tenía constancia desde 2001 de que se implantaron lentes defectuosas en al menos una veintena de pacientes de cataratas ese año, según fuentes del organismo. No se alertó a los pacientes para no crear "alarmismo", añaden. La Generalitat estudia ahora la posibilidad de emprender acciones legales contra los laboratorios Bausch&Lomb.

"El problema que provocan las lentes defectuosas no afecta a todos los pacientes de la misma forma. Además, el riesgo de opacidad corneal [la lente pierda transparencia y eso hace que la visión del paciente empeore] fue sólo un 0,6% mayor con respecto a unas lentes en buen estado", justificó Montserrat Figuerola, adjunta a la gerencia de asuntos asistenciales del Instituto Catalán de la Salud.

A juicio de Figuerola, "no ha existido mala praxis por parte de los médicos" y es el laboratorio, sostuvo, el que tendrá que hacer frente a las indemnizaciones que pueden presentar los pacientes afectados. Hace seis años, cuando se practicaron las intervenciones, el ICS rechazó presentar una denuncia contra los laboratorios, una opción que ahora se está planteando abiertamente.

A través de un comunicado, la empresa Bausch&Lomb explicó que en mayo de 2001 retiraron el producto del mercado e informaron a las autoridades sanitarias. Estos laboratorios también tuvieron que retirar del mercado, en mayo de 2006, un líquido para limpiar lentillas que podía provocar infección por hongos a los usuarios.

El ICS ha abierto una investigación junto a la Dirección General de Recursos Sanitarios y la casa comercial de las lentes para conocer el alcance del problema y responder ante la aparición de posibles nuevos afectados. Por ahora se conoce el caso de 26 pacientes. De éstos, 18 ya han sido operados por segunda vez para retirarles la lente defectuosa. El resto permanece a la espera de que la salud de sus ojos les permita someterse a esa segunda intervención.

Reclamación millonaria

El ICS no precisó ayer el estado de los pacientes operados por segunda vez, aunque se conoce el caso de un hombre de 76 años y vecino de Blanes (Girona), que ha perdido casi un 50% de la visión del ojo izquierdo. En 2001, le habían implantado en ese ojo una lente de la partida defectuosa. Su familia ha reclamado al ICS una indemnización de 30.000 euros por los daños causados y también ha denunciado a los laboratorios. La familia no entiende que nadie les avisara antes del problema y consideran que el daño causado "no se paga con dinero". "Mi padre estaba ilusionado, creía que recuperaría la visión y ahora apenas ve", aseguró ayer su hija, Dolors Pla.

El anciano se dio cuenta de que, cinco años después de ser operado, empezaba a tener pérdidas de visión. En noviembre de 2006 se dirigió al servicio de oftalmología del Hospital Josep Trueta de Girona. Allí le comunicaron que llevaba una lente procedente de una partida defectuosa y que tenían que operarlo de nuevo. Según su hija, "en vez de preocuparse por él y gestionar rápidamente la operación, le pusieron en una larga lista de espera".

Pla añadió que, en un primer momento, el hospital no quiso hacerse cargo de la operación para extraerle la lente, al considerar que se trata de una intervención de alto riesgo. Finalmente, el paciente fue operado sin complicaciones en el citado centro sanitario el pasado mes de mayo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 12 de octubre de 2007.

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