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Inquietud en los mercados

La OCDE advierte que la tormenta financiera frenará la economía

El organismo internacional rebaja las previsiones de crecimiento para los países del G-7

El repunte del crecimiento en la zona euro ha sufrido un parón y la economía estadounidense está peor de lo previsto. La víspera de la reunión del Consejo del Banco Central Europeo (BCE) y en la estela de la crisis financiera desatada por los créditos hipotecarios de alto riesgo, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) echó ayer un jarro de agua fría con el adelanto de algunos datos de su informe de otoño sobre los países del G-7. La institución rebaja una décima su previsión de crecimiento para la zona euro (al 2,6%) y dos décimas la de Estados Unidos, al 1,9%.

Los datos avanzados ayer por el economista jefe de la OCDE, Jean-Philippe Cotis, no contribuyen al optimismo, aunque contengan algunas previsiones positivas, como es el caso de Japón, Reino Unido y Canadá. Alemania, que había recuperado su condición de locomotora europea, crecerá tres décimas menos de lo previsto. Y Francia, cuyo Gobierno basa toda la estrategia de las reformas impulsadas por Sarkozy en saltar la barrera del 2%, se quedará en el 1,8% (cuatro décimas menos), al igual que Italia. El Gobierno francés reaccionó con cierta irritación e insistió en que mantiene sus previsiones de crecimiento fijadas en una horquilla entre un 2,2% y un 2,4%.

La fase de crecimiento en la zona euro "parece haber quedado atrás", dijo Cotis. Pese a que la confianza de los consumidores se mantiene alta y el desempleo sigue reduciéndose, indicó, la actividad económica se ha frenado.

En el caso de Estados Unidos, el recorte hasta un 1,9% muestra a las claras un declive: la economía estadounidense creció un 3,6% en 2006. Según Cotis, la confianza de los consumidores se ha debilitado y el sector de la vivienda podría constituirse en un factor de freno más fuerte de lo estimado.

Por el contrario, la OCDE estima que la economía estadounidense todavía tiene síntomas de fortaleza: los beneficios empresariales siguen siendo altos y el gasto de los hogares es considerable. Cotis cree que "la resistencia del consumo será puesta a prueba en los próximos meses por el endurecimiento de las condiciones hipotecarias y menor creación de empleo".

La revisión a la baja de sus previsiones, señala el informe, refleja en buena parte los riesgos derivados de las tensiones existentes en el mercado financiero por la crisis del subprime estadounidense. Según Cotis, aún es pronto para calibrar los efectos, pero el aspecto positivo es que se ha producido en un momento de considerable solidez, lo que explica que los recortes en las previsiones sean tan moderados. "Las perspectivas son claramente menos boyantes y con más incertidumbres, los riesgos son más elevados en un contexto donde las condiciones del mercado financiero podrían endurecerse", explicó.

Aunque entra de puntillas en el papel que deben jugar los bancos centrales, Cotis mandó un mensaje para que eviten "cualquier riesgo excesivo", que sólo puede ser entendido en el sentido de no tocar los tipos de interés. Cotis, que alaba su papel en el control de la crisis, reconoce que las presiones de la inflación subyacente podrían justificar alguna futura medida de "ajuste", pero añade que esto sólo será posible "cuando los mercados financieros se estabilicen". La crisis, indica el informe, "ha revelado serias imperfecciones en el funcionamiento" de ese tipo de mercados crediticios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de septiembre de 2007