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Inquietud en los mercados

El BCE llama a la calma ante la nueva falta de liquidez

Trichet decide hoy si aplaza la subida de tipos al 4,25% ante las turbulencias financieras

El Banco Central Europeo se vio obligado ayer a lanzar un mensaje de tranquilidad ante las fuertes tensiones en el mercado monetario, que se contagiaron también a las Bolsas. Los tipos interbancarios a corto plazo se dispararon hasta niveles no vistos en varios años, a pesar de que la mayoría de los analistas apuesta ya porque el BCE aplazará la subida de los tipos de interés al 4,25%, que inicialmente estaba prevista para la reunión de hoy.

En la víspera de la reunión del Consejo de Gobierno del BCE para decidir sobre los tipos de interés, la autoridad monetaria tuvo que volver a hacer un llamamiento a la calma con un "anuncio sobre aspectos operativos" lanzado a los agentes del mercado. "La volatilidad en los mercados monetarios del euro ha aumentado, y el BCE vigila de cerca la situación. En caso de persistir mañana, el BCE está preparado para contribuir al logro de unas condiciones ordenadas en el mercado de dinero del euro", decía el comunicado.

Ese mensaje, difundido a los profesionales del mercado, llegaba después de que los tipos interbancarios a corto plazo se disparasen, marcando diferencias amplísimas con los tipos de interés oficiales. El tipo de interés a un día, llamado Eonia, subió del 4,458% al 4,588%, y los tipos a una semana llegaron al 4,419%, desde el 4,278% del día anterior, debido a la escasez de liquidez en el mercado. El Euríbor a 12 meses, que se usa para calcular el Euríbor hipotecario, marcó un nuevo máximo en siete años en el 4,807%.

Las tensiones en el mercado monetario y la fuerte caída de las Bolsas de ayer sirven de prólogo a la reunión del BCE de hoy, que ha sido objeto de interminables cábalas de los expertos y analistas financieros. Los augures se preguntan si, por primera vez desde que empezó la serie de subidas de tipos en diciembre de 2005, el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, se apartará del camino anunciado en la rueda de prensa del mes anterior.

El presidente del BCE se refirió el pasado 2 de agosto a la "fuerte vigilancia" de la institución sobre los riesgos inflacionarios. En el lenguaje del Banco Central Europeo esto era tanto como anunciar para hoy una subida de tipos del 4% al 4,25%. Pero tras un comunicado confuso intermedio que pareció dar a entender que los planes de subida de tipos seguían en pie, Trichet se retractó de su afirmación el 27 de agosto al matizar que el BCE no se compromete con antelación. "Lo que dije el 2 de agosto fue antes de las turbulencias financieras", aclaró, tratando de dejar todas las puertas abiertas.

Hace pocas semanas, el aumento de hoy se veía como evidente. Algunos economistas, sin embargo, insisten ahora en el peligro de que las dificultades de liquidez traídas por la onda expansiva de la crisis inmobiliaria estadounidense podrían agravarse si el dinero vuelve a encarecerse en la eurozona.

La crisis inmobiliaria e hipotecaria norteamericana llegó a Europa importada por la deficiente gestión de riesgos en algunos bancos y fondos de inversión europeos, a cuyo socorro acudió el BCE en repetidas ocasiones durante el mes de agosto. Inyectó la institución europea cientos de miles de millones de euros en los mercados financieros mediante subastas extraordinarias de un día de plazo. Se evitó así, según los expertos, el anquilosamiento de los préstamos interbancarios. La decisión de hoy influirá indirectamente en los intereses de los préstamos en los bancos.

Hace semanas que la confusión se enseñoreó de las Bolsas europeas. Por ahora no se han registrado mayores consecuencias en la economía real, aunque la desconfianza de los mercados está en boca de todos los analistas. Y a mayor tipo de interés, mayores dificultades de préstamo y mayor desconfianza.

Sólo 12 de los 56 economistas consultados por la agencia Bloomberg prevén que el BCE suba hoy los tipos. La mayoría cree probable un aplazamiento. Algunos augures, sin embargo, seguían esta semana considerando muy probable que Trichet cumpla con la palabra dada el 2 de agosto. Los precios de la energía y los alimentos aumentan a la vista del consumidor. El Bundesbank alertó hace pocos días de que, si los precios siguen avanzando así, la inflación interanual podría trepar al 3,5%. Las espadas están en el aire.

A FAVOR Y EN CONTRA DE LA SUBIDA DE TIPOS

-La subida de los precios de las materias primas (petróleo y cereales) amenaza con presiones inflacionistas para este otoño-El dinero en circulación sigue creciendo con fuerza pese a las tensiones en los mercados monetarios-Una subida de tipos despejaría las incertidumbres sobre política monetaria durante varias semanas y remarcaría la independencia frente a presiones políticas-La inflación en la zona euro está por debajo del 2%, de modo que no hay necesidad de tocar los tipos de inmediato para controlar los precios.-Las turbulencias derivadas de la crisis financiera y crediticia no han acabado, como muestra el mercado interbancario.-La economía europea ha frenado su crecimiento y una subida de tipos podría agravar la situación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de septiembre de 2007

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