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Inquietud en los mercados

La Reserva Federal abarata los préstamos a los bancos y calma los mercados

La Reserva Federal estadounidense (Fed) anunció ayer un recorte de medio punto -del 6,25% al 5,75%- en el tipo de interés que aplica al dinero que presta a las entidades bancarias, en un nuevo intento por calmar al mercado y sostener el sistema financiero, en medio del pánico por la crisis de las hipotecas de alto riesgo. La medida actuó como un bálsamo para las Bolsas europeas, que vivían la resaca del desplome del jueves. En apenas media hora, se dieron la vuelta. Wall Street abrió al alza.

El banco central estadounidense actuó ante el temor de que la crisis financiera frenara el crecimiento de la economía

Las Bolsas mundiales, que amenazaban con un nuevo desplome como el del jueves, se dan la vuelta y cierran en positivo

La Fed no adoptaba esta medida de emergencia desde los atentados del 11 de septiembre de 2001 en EE UU

La decisión de la Fed fue extraordinaria -sólo se produjo una similar tras el 11-S- también por el cambio en el mensaje. Si hasta ahora la Fed había puesto el punto de mira en la inflación, ayer lo hacía en el crecimiento. "Las condiciones de los mercados financieros se han deteriorado y la restricción del crédito y la mayor incertidumbre podrían impedir que continúe el crecimiento económico", dice el comunicado. En resumen, que la rebaja de los tipos de interés en la reunión del próximo 6 de septiembre está servida.

Ben Bernake, presidente del banco central estadounidense, quiere ganarse la confianza del mercado también en tiempos de crisis. Para conseguirlo, recurrió ayer una maniobra tan creativa como inusual: abaratar el tipo de descuento que aplica a los bancos que le piden dinero, para que la liquidez llegue adonde se necesita, las hipotecas. La decisión se tomó al margen del calendario de reuniones normales de la Fed.

Igual que el BCE

Es una acción intermedia entre la inyección directa de efectivo en el sistema bancario que ha venido realizando en las últimas sesiones y la rebaja del tipo de interés oficial o principal, actualmente en el 5,25%. Al principio de la crisis, la pasada semana, el Banco Central Europeo tomó una decisión similar, al reducir el tipo de interés que presta a los bancos, al tiempo que inyectaba liquidez.

Además, se introduce un cambio en las prácticas que sigue en estos créditos ya que los préstamos se hacen a 30 días, en lugar de cada día. La Fed explica que se volverá a la situación normal cuando determine que la liquidez en el mercado "ha mejorado materialmente". Además, permitió que los bancos respaldaran esos préstamos con cédulas hipotecarias, como también hizo el BCE hace una semana.

Pero no fue la única medida de la Fed. En paralelo inyectó 6.000 millones de dólares (4.440 millones de euros), con los que ya son 94.000 millones los movilizados esta semana en EE UU. La Reserva Federal deja claro que la economía estadounidense "se expande a un ritmo moderado". Y garantiza al mercado que seguirá de cerca la situación y que actuará "si es necesario para mitigar los efectos adversos en la economía que puedan surgir de las turbulencias en los mercados".

El presidente de la Fed concede así un tiempo muerto a los inversores y a los bancos para que analicen con calma lo que va bien y lo que va mal en el sistema financiero, para actuar en consecuencia sin ser víctimas del pánico de las últimas semanas. La bajada de tipos la sigue viendo como un arma de último recurso.

En este sentido, Goldman Sachs cree que lo visto esta semana es la muestra de que la Fed está preocupada y volvió a retomar su previsión de que el banco central estadounidense recortará los tipos de interés hasta el 4,5% este año, con una primera rebaja en el precio del dinero ya en su próxima reunión del 18 de septiembre de un cuarto de punto, hasta el 5%. La última vez que la Fed tocó el tipo de descuento sin tocar el tipo de mercado fue en 1994.

Los analistas de Putnam Investment creen que en la decisión de ayer de la Fed hay "un lado oscuro", que muestra que la situación es seria y que es incluso "peor de lo que se esperaban" en el banco central. Por eso auguran también que habrá una bajada de tipos de interés.

Pérdidas en Asia

Por este motivo, en Wall Street creen que el recorte en la tasa interbancaria es un nuevo paso para ir preparando el terreno en esa dirección, y no excluyen más acciones en las próximas semanas.

La maniobra dio vida a Wall Street, que estaba en territorio negativo antes de hacerse el anuncio. El Dow Jones cerró la última jornada bursátil de la semana con un alza superior al 1,8%. Con mayor intensidad subieron el Nasdaq y el S&P 500. La Bolsas asiáticas no se escaparon. Tokio cayó un 5,4%; Seúl cedió un 3,2%; y Hong Kong, un 1,4%. Fueron todas ellas víctimas de un nerviosismo que Europa sí logró capear. Madrid y París ganaron un 1,8%; el Dax alemán remontó un 1,5%, mientras que el índice más representativo de Londres lo hizo un 3,5%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 18 de agosto de 2007