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Inquietud en los mercados

Solbes mantiene que la crisis hipotecaria de EE UU apenas tendrá impacto en España

El vicepresidente cree que no hay que dar mayor importancia a la corrección de la Bolsa

Las declaraciones de varios pesos pesados de la escena política internacional empujaron ayer al vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía, Pedro Solbes, a hacer los primeros comentarios sobre el desplome bursátil de la última semana. Solbes defendió que las dificultades financieras alimentadas por la crisis hipotecaria de EE UU tendrán un impacto "relativamente pequeño" en la economía española. Para el vicepresidente, las caídas en la Bolsa, que prácticamente se han comido las ganancias acumuladas en todo el año por el Ibex 35, son parte de "una cierta corrección" a la que "no hay que dar mayor importancia".

Las Bolsas europeas y asiáticas sufrieron el pasado jueves las mayores pérdidas en los últimos años. Un desplome que modificó los planes veraniegos de varios políticos: se sucedieron los llamamientos a la calma del presidente francés, Nicolás Sarkozy; el primer ministro italiano, Romano Prodi, o el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Henry Paulson, al tiempo que mostraban su preocupación por la incidencia de un problema financiero en la economía real.

El silencio del Ministerio de Economía ante la caída prolongada de la Bolsa -las últimas declaraciones sobre el asunto las hizo hace una semana, el viernes 10 el secretario de Estado de Economía, David Vegara-, fue subrayado por el PP, que reclamó a Solbes que "diera la cara". En declaraciones a la agencia Efe, el vicepresidente del Gobierno se esforzó ayer por lanzar un mensaje de tranquilidad y expresó su confianza en que los mercados financieros se recuperen "en las próximas semanas" de "la fuerte turbulencia" creada por la crisis hipotecaria en EE UU.

Solbes mantuvo que la situación de la economía española ante la crisis en los mercados financieros es "relativamente cómoda", aunque admitió que no "está totalmente protegida respecto a los efectos externos" y que "la gran volatilidad" de las Bolsas "nunca es buena" y dificulta la valoración de la marcha de la economía real.

En contacto permanente

Frente a las críticas, el vicepresidente aseguró que el Gobierno sigue los acontecimientos en "contacto permanente" con el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Y opuso que la mínima desaceleración de la economía española en el segundo trimestre -creció un 4%, una décima menos que en el arranque del año-, estaba "dentro de lo previsto" y no tiene nada que ver con los "incidentes" de los mercados financieros.

Sobre las presiones para que el Banco Central Europeo (BCE) no suba los tipos de interés, Solbes defendió que esa decisión debe seguir un "camino totalmente diferente" al marcado por la liquidez de los mercados. Y en línea con la doctrina oficial del BCE, argumentó que esa medida debe responder a las expectativas de inflación en la zona euro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 18 de agosto de 2007