Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Muñoz y Pantoja ingresaron en sus cuentas más de dos millones de origen desconocido

La cantante multiplicó sus ingresos en metálico a partir de su noviazgo con el ex alcalde

El ex alcalde de Marbella Julián Muñoz y su novia Isabel Pantoja, imputados en el caso Marbella, dejaron abundantes rastros del manejo de sumas de dinero de procedencia desconocida y supuestamente ajenas a sus rentas oficiales. Ambos ingresaron en efectivo casi dos millones de euros en sus cuentas bancarias durante varios años. Todo ello ocurrió mientras se producían otros gastos injustificados y cuando declaraban unos ingresos de sólo 100.000 euros, según ha quedado acreditado con los datos de los expertos de la policía y la Agencia Tributaria que han permitido avanzar en la investigación.

Los expertos de Hacienda y Policía que colaboran con el juez que ha dirigido la mayor operación contra la corrupción marbellí, Miguel Ángel Torres, ha establecido un claro paralelismo entre los ingresos en efectivo por supuestas comisiones ilegales que venía cobrando Julián Muñoz en el ayuntamiento de dicho municipio -primero como concejal y luego como alcalde-, y el dinero que afloró en las compras de viviendas y reses por parte de la trama societaria de Isabel Pantoja tras su noviazgo en 2003 con dicho político.

Los peritos policiales y fiscales calculan que Pantoja manejó desde 2003 al menos 1,2 millones de euros de origen desconocido (supera los dos millones, si se computan sus inversiones inmobiliarias y ganaderas anómalas). Además, disponen de un dato indiciario del volumen mínimo de dinero sospechoso que percibió el ex alcalde de Marbella al margen del que presuntamente blanqueó a través de la cantante. El ex alcalde Julián Muñoz ingresó en cuentas bancarias, a su nombre o al de familiares, más de medio millón de euros entre 1993 y 2006 (548.000 euros). Tales abonos en efectivo han despertado las sospechas de los peritos por su operativa y por exceder sus ingresos oficiales.

Pantoja, a partir de su noviazgo con Muñoz en 2003, ingresa en sus cuentas bancarias una cantidad de dinero inusual. Mientras un año antes los ingresos alcanzaban sólo 5.000 euros, en 2003 la tonadillera ingresó en efectivo nada menos que 293.000 euros. Y lo hace en una treintena de entregas, que, a veces, se suceden día tras día durante dos semanas, exceptuados festivos. Y esto le ocurre en un año donde declara unos ingresos por trabajo de 9.600 euros. Sumados otros conceptos como sus rentas mobiliarias e inmobiliarias, venta de discos, etcétera los ingresos ascienden a 132.000 euros, muchos de los cuales difícilmente podían ser abonados en metálico. Aunque hubiera percibido todos sus ingresos en efectivo, ni aún así podría justificar otros 160.000 euros que ingresó en metálico en sus cuentas en 2003. La tónica de sus ingresos en fajos de billetes siguió en años posteriores: 76.104 euros en 2004; 31.495 euros en 2005 y 73.000 en 2006. En total, tras unirse con Muñoz en 2003, Pantoja ingresó 473.599 euros en efectivo en sus cuentas bancarias personales. Todo ello al margen de las abultadas cifras de ingresos en efectivo en las cuentas de la sociedad que gestionaba su negocio de restauración, Panriver, que recaudó 882.000 euros en métalico por esta vía desde 2003, precisamente cuando entró en crisis.

Estas cifras sólo son un escaparate de los más de 1,2 millones de dinero sin justificar que los peritos estiman que manejó Pantoja, en su mayoría en efectivo, en este periodo. Esta cifra no incluye compras como las de su apartamento de Guadalpín (353.000 euros, en efectivo), ni la de las 330 reses.

Esto ocurre cuando su negocio más boyante y el más proclive al pago en efectivo, la restauración, se viene abajo a través de la empresa Panriver, que también encauzaba sus ingresos artísticos. En 2003, ingresa por ventas 350.000 euros y, por contra, hace pagos por 616.000 euros. Sus beneficios disminuyen año tras año (34.424 euros en 2003). Y en 2004 entra ya pérdidas: 196.080 euros, que se duplican al año siguiente. Justo ese año de pérdidas, Panriver formaliza (20 de abril de 2004) la compra del chalé Mi Gitana por 3,3 millones de euros, si bien Pantoja lo habita con Muñoz desde julio de 2003.

Nuevamente, como en el apartamento de Guadalpín, la pareja recibe una sustancial rebaja en la compra. Los expertos de Hacienda, a tenor de documentos secretos hallados, sostienen que no se pagó el precio aplazado (720.000 euros). El resto se cubrió mediante una hipoteca que no podía, no pudo, cumplir Panriver con sus ingresos oficiales. La vendedora es una sociedad cuyo rastro se pierde en paraísos fiscales, que los investigadores vinculan con uno de los promotores implicados en el caso Marbella, Carlos Sánchez, tras ser favorecido por la trama municipal de Julián Muñoz y Juan Antonio Roca.

El impago de las cuotas mensuales de la hipoteca por Panriver casualmente se produce una vez que Muñoz ingresa en prisión en 2006. En la cuenta con que se pagaba tal deuda menudeaban los ingresos en efectivo. Pantoja tuvo que vender el apartamento de Guadalpín para amortizar 400.000 euros de tal préstamo. Todo ello, a juicio de los peritos, prueba que su empresa se metió en una compra que con su estructura oficial no podía sufragar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de mayo de 2007