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Denuncia de la fiscalía por la mujer inducida a abortar para conservar su empleo

La Fiscalía de Girona ha presentado una denuncia ante el juzgado por el caso de la camarera que perdió su empleo al negarse a abortar, condición que, supuestamente, le había pedido el propietario del restaurante donde trabajaba para renovarle el contrato.

Este episodio de acoso laboral fue denunciado a mediados de enero por el sindicato UGT, que también facilitó a la fiscalía los datos para iniciar una investigación que puede determinar si existe delito de coacciones. Después de tomar declaración a la afectada y a un testigo, la fiscalía ha decidido que hay base suficiente para instruir judicialmente un caso en el que continúa habiendo interrogantes como el nombre del restaurante o la autoría de las supuestas coacciones. No está claro si fue el propietario del establecimiento o un empleado quien propuso a la camarera abortar para mantener su puesto.

Respecto al restaurante, del que sólo ha trascendido que es muy conocido en Girona, el sindicato UGT continúa negándose a hacer público su nombre, lo que ha provocado las críticas de la Federación de Organizaciones Empresariales de Girona, que considera que de esta forma se está haciendo daño a toda la hostelería de la ciudad. A diferencia de otros casos de acoso en el trabajo, la denunciante, de 27 años y nacionalidad española, está completamente decidida a llegar hasta el final, según Dolors Bassa, secretaria de Política Social, Ocupación y Mujer de UGT.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de marzo de 2007