Barcelona utiliza tecnologías de la imagen para el control de obras y comercios

El Salón Globalgeo muestra los últimos avances en cartografía y localización por satélite

En el último trimestre de 2006, una furgoneta de alta tecnología del Instituto Cartográfico de Cataluña recorrió el Eixample mientras tomaba miles de fotos de las fachadas para registrar todos los comercios a nivel de suelo. Con estas fotos se está construyendo una gran base de datos de imágenes georreferenciadas: ubicadas en las coordenadas geográficas con una precisión de un metro. En esas imágenes se puede localizar desde una papelera a un parquímetro. De esta manera, al introducir una dirección en la base de datos aparece la imagen con la ubicación exacta.

Agilizar la tramitación de las licencias de actividades comerciales, controlar el mobiliario urbano o señales que puedan molestar por su situación o comprobar si las obras de un edificio incumplen la normativa. Con esos y otros objetivos, el Ayuntamiento de Barcelona está experimentando unas tecnologías que utilizan imágenes aéreas y terrestres especiales para incorporarlas en los sistemas de gestión municipal.

Esta aplicación será una de las novedades del Salón Globalgeo 2007 de Fira de Barcelona, que se inaugura mañana, y que presenta los últimos avances en métodos de localización por satélite.

La Geomòbil es una "furgoneta fantástica", según Lluís Sanz, subdirector de Información de Base y Cartografía del Instituto Municipal de Informática y presidente del evento Globalgeo. Está equipada con seis cámaras fotogramétricas digitales en color, situadas en un mástil, dos en cada lateral y dos frontales, dos sistemas de posicionamiento por satélite GPS y un sistema cinemático que garantizan la posición del vehículo en cada momento con una gran precisión. El vehículo puede incorporar hasta 16 cámaras y otro tipo de sensores como un radar o un láser terrestre. Por el momento, ha captado un millón de fotografías georreferenciadas.

"La idea es recoger, además del Eixample, las fachadas de los 27 ejes comerciales de la ciudad", explica Sanz. Las cámaras sólo captan los edificios hasta una altura de cinco metros, que corresponde aproximadamente a la que ocupan la planta baja y entresuelo de los establecimientos.

¿Para qué pueden servir estas imágenes de las fachadas? Barcelona tiene 120.000 actividades comerciales en planta baja, calcula Sanz, y los cambios de actividad son constantes. Por este motivo, este sistema podrá mejorar la automatización de los trámites por Internet "al ofrecernos una situación más exacta de los locales en el espacio".

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Los técnicos estudian usar este tipo de vehículos inteligentes para analizar automáticamente el estado del pavimento o la degradación de la pintura viaria, una tarea que ahora realizan los inspectores a ojo, anotando las deficiencias en un ordenador de bolsillo. También plantean el reconocimiento automático de determinados objetos dentro de estas imágenes, como ya se hace con las señales de tráfico en las carreteras con una tecnología equivalente.

El municipio también emplea un láser aerotransportado para generar modelos digitales del terreno en tres dimensiones. Este proyecto ya permite comparar los cambios producidos entre los últimos dos años en la zona del Eixample y Ciutat Vella, "los que pueden haber tenido más cambios erráticos o fuera de la norma".En poco tiempo, los vuelos virtuales por la ciudad que se pueden realizar a través de la página del Ayuntamiento incluirán el viaje en el tiempo. En el salón Globalgeo se mostrará una actualización del navegador actual que permitirá la revisión histórica y los grandes momentos de transformación urbanística de la ciudad desde la posguerra. Tras descargar e instalar el visualizador, el usuario podrá sobrevolar cualquier calle y número de la ciudad en tres dimensiones, con imágenes de los años 1947 (posguerra), 1958 (primeros frutos del gran plan urbanístico de 1953), 1970 (recoge la etapa del desarrollismo de Porcioles), 1986 (primeros cambios de la etapa democrática, con las plazas duras), 1994 (era posolímpica) y 2005 (tras el Fórum de las Culturas). Es posible que las calles no se llamen igual, pero al introducir un nombre, el navegador sitúa al usuario en la Barcelona de la época con el nivel de detalle de esa fotografía; en las más recientes, un punto de pantalla equivale a 25 centímetros, mientras que las fotogrametrías de 1947 tienen una precisión de dos metros. "Un caso espectacular es comprobar cómo ha variado la línea de puerto, cuando no existía ni el muelle de pescadores de la Barceloneta, ni el puerto olímpico", comenta Sanz.

Regístrate gratis para seguir leyendo

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS