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Una mujer de 22 años, primera fallecida por gripe aviar del África subsahariana

Ginebra / Londres

La variante más mortífera del virus H5N1 de la gripe aviar se ha cobrado su primera víctima humana en el África subsahariana. Según informó ayer la Organización Mundial de la Salud (OMS), una joven de 22 años murió a mediados del pasado mes de enero en Lagos (Nigeria), a causa de este mal. Hasta el momento, los fallecidos por gripe aviar se habían concentrado sobre todo en Egipto, especialmente en el delta del Nilo.

Las primeras pruebas a las que fue sometida la mujer en Nigeria dieron positivo al H5N1, por lo que las muestras se remitieron a los laboratorios especializados de Londres (Reino Unido) para especificar con certeza a qué cepa pertenecían. Las peores sospechas se confirmaron el 31 de enero: la joven murió víctima del mismo virus que se ha cobrado desde 2003 un total de 165 vidas, y concretamente el que ha matado a decenas de personas en Asia a Indonesia, sobre todo niños y personas jóvenes del archipiélago. La OMS también informó de que las muestras tomadas a todas las personas que estuvieron en contacto con la fallecida han resultado negativas. Mientras, continúa la investigación para conocer de qué forma se contagió la joven.

El Gobierno nigeriano ha emitido una alerta después de comprobar que el virus se ha extendido -por el momento sólo entre las aves- por 19 de sus 36 estados, incluida la capital, Abuya. Tras la aparición en Nigeria, la cepa también ha sido descubierta en Níger, Egipto, Burkina Faso, Camerún y Yibuti.

Sacrificio masivo

Mientras tanto, ha comenzado en el este de Inglaterra (Reino Unido) el sacrificio masivo de aves de corral (unas 160.000) para frenar la expansión del H5N1, localizado esta semana en una granja de Suffolk y que en pocos días mató a más de 2.500 pavos de una de las principales productoras avícolas de la Unión Europea. El área restrictiva que ha impuesto el Ministerio británico de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales (Defra, en sus siglas en inglés) se extiende por casi 2.100 kilómetros cuadrados alrededor de la granja de Nolton (Suffolk) donde el jueves comenzaron a morir los pavos.

El experto de la Universidad de Cambridge en gripe aviar, Chris Smith, dijo ayer que se deben tomar todas las precauciones posibles para que no se lleguen a dar casos entre la población. "Si el virus llega al ser humano, tiene la oportunidad de aprender, de reconocer las células humanas y desarrollarse en las personas", subrayó Smith.

La OMS ha recordado que el virus H5N1 no se transmite a los humanos a través de los alimentos debidamente cocinados. Hasta el momento, los casos de enfermos y fallecidos por el virus se han dado entre personas que estuvieron en contacto directo con aves enfermas y las manipularon antes de que murieran.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de febrero de 2007