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Reportaje:

El vino enturbia la ley antialcohol

El Gobierno busca la forma de hacer compatibles la salud de los menores y los intereses de la industria vinícola

Los intereses sobre la futura ley para impedir que los menores beban alcohol enturbian su tramitación. Por un lado, el Ministerio de Sanidad insiste en que la norma debe aplicarse a todas las bebidas. Por otro, un sector importante del propio Gobierno, encabezado por Agricultura, quiere buscar fórmulas que excluyan al vino, haciéndose eco de las demandas del potente sector vitivinícola (más de 1,2 millones de hectáreas sembradas), los restauradores, los anunciantes y los medios receptores de la publicidad, que quieren mayor flexibilidad.

El borrador que ha preparado Sanidad -y que todavía está negociando- prevé que la norma, con sus importantes restricciones a la publicidad, se aplique a toda bebida de más de 1,2 grados. Pero Agricultura da al vino un tratamiento especial: lo considera un alimento y ha concedido este año ayudas de 300.00 euros para promover su consumo. Siempre responsable, eso sí.

Ayer, la titular del departamento, Elena Espinosa, insinuó la posibilidad de un cambio en la ley al hacer un llamamiento a la tranquilidad a los distintos sectores afectados por la futura ley. El domingo, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo en Albacete que "el sector del vino no se tenía que preocupar" por la norma. Zapatero intentó así acallar algunas quejas del Ejecutivo de Castilla-La Mancha. Fuentes del Gobierno aseguran que se está trabajando en fórmulas que eviten el choque con el sector, lo que implicaría buscar algún tipo de excepción para el vino. Pero Sanidad insiste en que la base es considerar al vino una bebida alcohólica y no un alimento.

El martes, en Lugo, la ministra de Sanidad insistió en su proyecto: según Salgado, las encuestas muestran que el 29% de los adolescentes dice que bebe vino, y el 28% admite que toma combinados de vino [el calimocho]. La edad de inicio al consumo de alcohol en España es de 13,7 años, y su incidencia, según Sanidad, es una de las más elevadas de Europa. Salgado señaló que no cree que la ley pueda tener una influencia negativa en la exportación de vinos de marca, sino que "situará el consumo de vino donde debe estar, entre los adultos".

Aquí acaban las coincidencias. La parte más polémica de la ley se refiere a la publicidad. El último borrador conocido establece que no se podrán anunciar bebidas alcohólicas en medios destinados a jóvenes o niños. En radio y televisión, el horario protegido será de 6.00 a 22.00 horas. En periódicos y revistas, no podrá haber publicidad "en las cubiertas exteriores, la portada, la contraportada, las secciones de deportes y pasatiempos y las secciones dirigidas a menores de 18 años". También se restringen la promoción y patrocinio.

Disposición a negociar

La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha enviado una carta al sector de productores en la que les transmite "la absoluta disposición del Gobierno para que cualquier regulación que sea finalmente aprobada tenga en cuenta las cuestiones que suscita el sector".

El malestar ha sido recogido por el PP, que pide que la norma no llegue al Parlamento. En cambio, una posible excepción para el vino cuenta con la oposición de los productores de bebidas con más graduación, informa Juan A. Aunión. "La exclusión crearía una mala percepción porque también es alcohol", dijo, durante la presentación de un manifiesto de la Fundación Alcohol y Sociedad, donde están los productores de bebidas destiladas, el médico Arturo Fernández Cruz.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de febrero de 2007