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Italia juzga el terror de las SS

Condenados a perpetuidad 10 antiguos oficiales nazis por la matanza de Marzabotto, en la que murieron 600 adultos y 200 niños en 1944

Italia ha condenado a cadena perpetua a 10 antiguos oficiales de las SS acusados de la llamada matanza de Marzabotto (norte de Italia), en la que fueron ejecutadas en 1944 más de 800 personas, entre ellas 200 niños. El primer ministro italiano, Romano Prodi, definió ayer la sentencia como "simbólica", al condenar "uno de los delitos más cruentos de la II Guerra Mundial". "No sería justo que prescribiera", dijo Prodi.

En Casaglia los civiles se habían refugiado en la iglesia; el párroco fue degollado en el altar

Los 17 imputados, todos ellos octogenarios, no se presentaron nunca ante el tribunal militar de La Spezia, la ciudad en el norte de Italia donde se celebró el juicio. Siete de ellos fueron absueltos por no haber tenido relación con los hechos, y los otros 10 fueron condenados en rebeldía, acusados de violencia y homicidio múltiple, agravado y continuado.

La matanza de Marzabotto está considerada como la más cruenta llevada a cabo por los nazis en Italia. Fue perpetrada por la 16º División de las Panzergrenadier Reichsfürher entre el 29 de septiembre y el 5 de octubre de 1944 en varias localidades cerca de la ciudad de Bolonia, al norte de Italia.

El objetivo de las SS era eliminar la Brigada Estrella Roja de los partisanos italianos, las fuerzas guerrilleras antifascistas que operaban en las montañas alrededor de la ciudad, en la parte de Italia donde la resistencia contra la ocupación nazi fue más fuerte y decisiva.

En la madrugada del 29 de septiembre de 1944 los militares alemanes cercaron la zona y arrasaron con todo. Nadie se salvó de la furia nazi: entre las víctimas se cuentan niños, mujeres y cinco sacerdotes, para los que ha sido abierto en el Vaticano un proceso de beatificación.

Se trata de una masacre de grandes proporciones que se cebó incluso con los lugares sagrados. En la localidad de Casaglia los civiles se habían refugiado en una iglesia, pero el párroco fue degollado sobre el altar y sus colaboradores fueron ejecutados en el cementerio. En la localidad de Cepriano a Monzuno, otras 49 víctimas, entre ellas 20 niños, murieron por la explosión de varias granadas de mano arrojadas al interior del templo donde habían sido encerradas.

"Hubiera preferido condenarlos a todos, pero al menos, aunque parcialmente, se hizo justicia", comentó Ferruccio Laffi, uno de los 100 supervivientes de la matanza, en declaraciones al Corriere della Sera. Laffi perdió a 14 familiares, y desde que se abrió el proceso ha presenciado todas las vistas. El juicio se ha cerrado 13 años después de que fuera encontrado en Roma el así llamado "armario de la vergüenza", donde habían sido ocultados durante 50 años 273 informes relativos a los estragos nazis en Italia entre 1943 y 1944.

Los condenados a cadena perpetua son Paul Albers, de 88 años, ayudante del criminal de guerra Walter Reder (al que se bautizó como el carnicero de Marzabotto, por ser quien dirigió a las tropas alemanas en esa zona italiana); Josep Baumann, de 82 años; Hubert Bichler, de 87; Max Roithmeier, de 85; Max Schneider, de 81; Heinz Fritz Traeger, de 84; Georg Wache, de 86; Helmut Wulf, de 84; Adolf Schneider, de 87, y Kurt Spieler, de 81. Según los fiscales del caso, todos siguen vivos en Alemania.

Walter Reder, el máximo responsable de la matanza, fue condenado a cadena perpetua en 1951 por un tribunal de Bolonia, pero quedó en libertad en 1985. Falleció en 1991.

El tribunal militar de La Spezia decidió además imponer la pena del aislamiento diurno para todos los condenados por un periodo de entre uno y tres años, además de una indemnización total a las familias de 100 millones de euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 15 de enero de 2007