Semana contra la pobreza

Los Objetivos del Milenio, aún más lejos

Sólo Asia oriental y el Pacífico reducirán el número de quienes viven con menos de un euro diario

Hoy, con manifestaciones en 37 ciudades españolas, concluye una semana en pie contra la pobreza. Ése fue el reto de la Campaña del Milenio de la ONU y la Alianza Llamada Mundial contra la Pobreza, para que gente de todos los países reclame a sus gobernantes más esfuerzo en la lucha contra los desequilibrios que amenazan con dar al traste con los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Suscritos en 2000 por 189 jefes de Estado y de Gobierno, estos objetivos tienen como límite 2015. Pero, a la vista de los pocos logros actuales para incrementar el desarrollo en los países más pobres, algunas zonas quedarán descolgadas de lo planeado. África subsahariana, por ejemplo, permanece anclada en problemas que no son para nada irresolubles.

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Según datos de la ONU confirmados por Récord Guinness, entre los días 15 y 16, más de 23 millones de personas en todo el mundo siguieron al pie de la letra el lema de la campaña Levántate contra la Pobreza. Se pusieron de pie en sus trabajos, sus escuelas, donde estuvieran, para pedir a los Gobiernos mayor implicación contra la pobreza. La campaña celebró 11.000 actos en 87 países. En Europa hubo 900.000 levantados, de ellos 360.000 en España. Hoy la campaña convoca manifestaciones en 31 ciudades españolas. Éste es el panorama de éxitos y fracasos en la lucha contra la pobreza y por los ODM.

- Reducir los pobres a la mitad. El ODM 1 pretende reducir en 2015 a la mitad el número de personas que viven con menos de 1 dólar (0,79 euros) al día. Según la Alianza Española contra la Pobreza (www.rebelatecontralapobreza.org), "se está logrando sólo en Asia Oriental y el Pacífico". Fuera quedan África subsahariana, Latinoamérica, y algunas partes de Europa y Asia central. El 40% de la humanidad vive con menos de 1 o 2 euros al día: 1.100 millones y 1.600 millones respectivamente.

- Todos los niños, al cole. El ODM 2 dice que todas las niñas y niños podrán terminar la enseñanza primaria. Pero a este ritmo, 47 millones de niños seguirán en 2015 sin ir a la escuela. Hay 100 millones menores sin escolarizar. El esfuerzo financiero debería aumentar en casi 3.000 millones de euros más al año para conseguir 18 millones de docentes más. África necesita un 68% más de docentes.

- Las mujeres, iguales.

El ODM 3 habla de promover la igualdad de género y la autonomía de la mujer. Pero el 60% de los menores sin escolarizar son niñas, cuando ya en 2005 se debería haber eliminado la desigualdad en primaria (la secundaria queda para 2015). De los 880 millones de adultos analfabetos, dos tercios son mujeres.

- Reducir la mortalidad infantil. El ODM 4 parte de que los menores que mueren antes de los cinco años son más hoy que en 1990 en 14 países, diez de ellos africanos. Allí uno de cada seis menores muere antes. En 2004 fallecieron en el mundo 11 millones de menores de cinco años. Al ritmo actual, la meta no se cumplirá hasta 2050. Costará 41 millones más de vidas.

- Madres con mejor salud. El ODM 5 debe reducir la mortalidad materna en tres cuartas partes para 2015. Una mujer muere cada minuto en el embarazo o el parto. Esto mejora en muchas regiones, pero en África se concentra la mitad de estas muertes: una de cada 16 mujeres corre ese riesgo, mientras que en los países desarrollados es una de cada 3.600.

- Combate contra la enfermedad. El ODM 6 plantea comenzar a reducir para 2015 el VIH-sida, y enfermedades como el paludismo y otras tropicales. Falta dinero. África subsahariana ha recibido el 60% de los fondos prometidos contra el sida. De seguir así, la enfermedad se habrá extendido allí en 2025 a 90 millones de personas. En ningún país se ha detenido la propagación: en 2005 hubo 4,1 millones más de contagiados. La tuberculosis y el paludismo causan juntas tantas muertes como el sida. La malaria mata en África a un niño cada 30 segundos.

- Agua y saneamiento. El ODM 7, además de hablar de desarrollo sostenible en términos medioambientales, busca reducir a la mitad las personas que no tienen acceso al agua potable ni a saneamiento básico. Más de cinco millones (el 90% niñas y niños) mueren cada año por beber agua en mal estado. Con el ritmo actual de inversiones, casi 2.170 millones de personas seguirán en 2015 sin saneamiento y 650 millones sin agua potable.

- Asociados por el Desarrollo.

El ODM 8 habla de desarrollar un sistema comercial y financiero abierto, sin discriminaciones, y de abordar la deuda exterior. Pero la ayuda de los países ricos a los países en desarrollo ha disminuido un 25% en los últimos 15 años. En 1990 la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) en el mundo era el 0,33% del Producto Interior Bruto (PIB). Ahora el 0,25%. Las ONG no se cansan de reclamar el 0,7%, "la quinta parte de lo gastado en armamento y la mitad de los subsidios agrarios". Denuncian que estos subsidios distorsionan el mercado internacional y perjudican a los países en desarrollo. Aunque los líderes del G-8 (países más ricos) se comprometieron en 2005 a cancelar la deuda de los 18 países más pobres del mundo, no se ha hecho. Según el Banco Mundial, "la reducción de la deuda no ha bastado por sí sola para garantizar su sostenibilidad": la deuda se ha perpetuado a sí misma, y lo que deben pagar los países empobrecidos sólo en intereses supera toda la ayuda que les llega.

La cooperación ¿erradica la pobreza?

La cooperación se invoca como panacea. Voces españolas cualificadas lo matizan.

- Leire Pajín, secretaria de Estado de Cooperación: "Numerosos factores explican la pobreza. Guerras, vulnerabilidad ante los desastres, las políticas de los Gobiernos, mayor o menor acceso a los mercados, el endeudamiento. La cooperación, si acompaña las políticas públicas de los países en desarrollo, puede mejorar las capacidades, promover infraestructura y servicios sociales básicos. El aumento es fundamental, pero con otras acciones (en 2007 se prevé que España destine el doble que en 2004, unos 4.000 millones de euros). El Gobierno, además de en la ayuda, hace hincapié en la coherencia de políticas. Por ejemplo, España se ha comprometido a canjear deuda por desarrollo y educación en América Latina y África, por cerca 500 millones de dólares (unos 396 millones de euros). La cooperación no es caridad, sino justicia. Es un instrumento más de un esfuerzo que debe ser global, y éticamente imprescindible"

- José María Medina, presidente de la Coordinadora de ONG de Desarrollo: "Hay que analizar no sólo los efectos sino las causas. No hay una única solución a la pobreza. Hay que conjugar medidas complejas: revisión de las regulaciones del comercio; consolidación de la paz; respeto, promoción y garantía de los derechos humanos; fortalecimiento democrático; solución a la deuda exterior; regulación de las actuaciones de las transnacionales o redefinición del papel de la ONU".

- José Antonio Alonso (Instituto Complutense de Estudios Internacionales, ICEI): "La principal responsabilidad es de las sociedades afectadas y sus Gobiernos. La ayuda puede ser coadyuvante, aunque de capacidad limitada. Hay que completarla con cambios internacionales: mejorar las oportunidades de comercio, tratamiento de la deuda, apoyo al progreso tecnológico de los más pobres".

- José Antonio Sanahúja (ICEI): "El aumento es positivo, pero no toda la ayuda responde a los objetivos declarados. Tras el 11-S, parte va a antiterrorismo o a controlar la inmigración. Además, de poco sirve aumentar si se cierran los mercados a las exportaciones de los pobres. Y deben mejorar las políticas de los países en desarrollo, verdaderos protagonistas".

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