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La crisis nuclear iraní

González media entre Teherán y Washington para forzar un acuerdo en el tema nuclear

Su reunión con autoridades iraníes llega tras gestiones con la secretaria Condoleezza Rice

El ex presidente del Gobierno español Felipe González desarrolla una labor de acercamiento de posiciones entre Teherán y Washington desde el mes de mayo para evitar una confrontación militar. Esa mediación, que le ha llevado en las últimas horas en Teherán a entrevistarse con el presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, fue inducida por las autoridades iraníes. González informó al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero sobre su entrevista con la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, en mayo, y de su viaje a Teherán, esta semana, del que regresa hoy a Madrid.

Fuentes del entorno del ex presidente del Gobierno dijeron ayer a este periódico que su viaje a Teherán comenzó a gestarse en el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán el pasado mes de junio. Un mes antes, según otras fuentes, González recibió de manera discreta una sugerencia, de procedencia iraní, para prestar sus buenos oficios a fin de bajar la tensión entre los Gobiernos de Teherán y Washington. Esas fuentes añaden que González no asumió compromiso alguno, aún cuando expresó claramente su deseo de intentar un diálogo para desactivar la crisis.

La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, después de conocer el interés del ex presidente del Gobierno español, le recibió en Washington, a mediados de mayo pasado. Esa entrevista, realizada con gran discreción, no tuvo trascendencia pública, pero sí fue conocida por el entorno del ex presidente del Gobierno, José María Aznar, que atribuyó a dicho encuentro el tratamiento de temas como América Latina y las relaciones entre el Gobierno de Rodríguez Zapatero y la Administración del presidente George W. Bush.

Felipe González, según dijeron a este periódico fuentes gubernamentales, informó al Gobierno español sobre su gestión en Washington. "González dijo que las autoridades de Teherán estaban interesadas en una negociación y que él transmitiría a Washington la conveniencia de dialogar y forzar un acuerdo sobre el uso de tecnología nuclear para fines civiles", indicó la fuente gubernamental.

Al parecer, una gran parte de la prolongada conversación que mantuvo González con la secretaria de Estado norteamericana giró en torno a la necesidad de un diálogo directo entre Washington y Teherán, en unos momentos en los que la Administración de Bush se mostraba reticente y delegaba la negociación diplomática en la Unión Europea.

González explicó públicamente por aquellas fechas que Irán tenía derecho, como país firmante del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), en el marco del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) de Naciones Unidas, a enriquecer uranio con fines civiles o pacíficos, y que las autoridades de Teherán aseguraban no haber utilizado dicho enriquecimiento como parte de un programa de fabricación de armas atómicas.

El 1 de junio, semanas después del encuentro con Condoleezza Rice, según aseguran fuentes conocedoras de la reunión, González declaró, en un encuentro realizado por la Fundación Tres Culturas, en Sevilla, con motivo del vigésimo aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre España e Israel, que era necesario encontrar una solución dialogada a la crisis con Irán. "Soy de los que creen que también hay que hablar con Irán y creo que Estados Unidos debe hablar", señaló el ex presidente del Gobierno español.

A mediados de junio, los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (Rusia, EE UU, Francia, Reino Unido y China) más Alemania, elevaron a Irán una propuesta de acuerdo. La presencia de Estados Unidos entre los promotores, suponía un avance importante. Tocó a Javier Solana, representante de la Unión Europea, entregar la propuesta.

Unos días más tarde, el 14 de junio, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Manushahr Mottaki, visitó Madrid. Se entrevistó con el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y más tarde, en la misma sede, recibió a Felipe González. "Yo apruebo el derecho de Irán a explotar pacíficamente la energía atómica". Mottaki añadió: "Las bombas atómicas no tienen cabida en nuestra doctrina [sharía] y somos totalmente sinceros en lo que anunciamos".

Los contactos y gestiones prosiguieron. El 7 de julio pasado, Alí Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional Iraní, el principal negociador nuclear del Gobierno de Teherán, viajó a Madrid, donde se entrevistó con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y con el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, quien urgió a Teherán a responder en un plazo de tiempo corto a la propuesta para alcanzar un acuerdo sobre el programa nuclear. Y, tras el encuentro, Larijani se reunió con Felipe González. "No cabe duda de que es uno de los líderes políticos de España", justificó Larijani tras la reunión. Todos estos contactos fueron coronados con la visita de González el miércoles a Teherán, donde le recibieron por separado el presidente, Mahmud Ahmadineyad, y el negociador Alí Larijani, aparte de un encuentro que mantuvo con el ex presidente, y actual secretario del Consejo para la Determinación de Irán, la más alta instancia de arbitraje político en el país, Hasami Rafsanyani.

Ayer, el portavoz del Partido Popular en la comisión de Exteriores del Congreso, Gustavo de Arístegui calificó de "inoportuno e irresponsable" el viaje de González a Teherán.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de septiembre de 2006