Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:Cambio demográfico en la capital

Madrid envejece, con o sin extranjeros

El madrileño medio tenía 37 años en 1986; hoy tiene 42. Uno de cada siete vecinos es inmigrante

La ciudad de Madrid se acerca, con 3.205.334 habitantes, a recuperar su máximo histórico de población, el de hace 31 años. Pero es a costa de los inmigrantes: hoy, medio millón, uno de cada siete madrileños. Ellos han llenado masivamente, a partir de 2000, los huecos que dejan la baja natalidad y el éxodo (que hoy continúa) hacia el resto de la región, motivado principalmente por el precio de la vivienda, según los expertos. Del análisis de la evolución del padrón entre 1986 y 2006, se desprende que hoy Madrid es una ciudad más envejecida -la edad media ha subido de 37 a 42 años- salvo en el distrito Centro. Tres visitas a sendos barrios (Embajadores, Goya y Las Tablas) ejemplifican las caras dispares de la capital.

Los 21 distritos que conforman Madrid han cambiado, y mucho, en 20 años: de 31.954 extranjeros en 1986, a 507.054 en 2006; de una edad media de 37 años hace dos décadas, a los 42 años que, de media, tienen hoy los madrileños. Es uno de los principales datos que se desprenden del estudio de la evolución del padrón municipal en los últimos 20 años, que el director general de Estadística del Ayuntamiento, Felipe Baselga, presentó ayer.

Un recorrido por el tiempo, recogido en el libro Ciudad de Madrid. 1996-2006 -aunque Baselga aportó también cifras de 1986- que demuestra que Madrid envejece, gana habitantes extranjeros, da poco a luz y pierde población española.

- Menos población que hace 31 años. El número de madrileños ha subido ligeramente en dos décadas: 3.058.182 en 1986 y 3.205.334 en 2006. Pero el estudio del padrón revela dos fases muy distintas en esa evolución: durante la primera década la capital perdió población. En 1975 había 3.228.057 habitantes. El adelgazamiento a partir de ese momento fue tal que la cifra descendió hasta 2.866.850 en 1996. Pero a continuación el padrón empezó a engordar. "Los españoles, madrileños y no madrileños, fueron expulsados de la almendra central", afirma el sociólogo Carlos Lles. "Fue el aumento en el precio de la vivienda el que les expulsó". Son los inmigrantes los que pasan a engrosar el padrón a partir de 1996, según Lles.

"El precio de la vivienda expulsó a los madrileños del centro", afirma un experto

- La ciudad envejece. Más ancianos, menos jóvenes y una creciente edad media. Fenómenos que determinan el retrato robot del nuevo madrileño. Si en 1986 el madrileño medio tenía 37 años, en 2006 cuenta 42. "Se debe al aumento de la esperanza de vida y al bajo índice de natalidad", explicó ayer Baselga. El padrón municipal refleja que el 27,11% de los empadronados a 1 de enero de 2006 tenía más de 65 años. En 1986 el porcentaje era del 12,94%. La mitad. El índice de natalidad, como en el resto de España, es muy bajo: diez nacimientos por cada mil mujeres en edad fértil. Y el porcentaje de menores de 15 años se ha reducido notablemente: del 20,38% en 1986 al 13,60% en 2006.

- Centro, una excepción. El distrito de Centro (149.718 habitantes en 2006) es la excepción que confirma la regla: si Madrid envejece, Centro rejuvenece. "Es el único distrito que no suma años, porque es el que más proporción de extranjeros tiene", argumenta Baselga. Si en Madrid el porcentaje de extranjeros es del 15,82%, la proporción de extranjeros que reside en Centro es del 28,60%. "Los extranjeros se instalan en Lavapiés, en el barrio de Embajadores, porque la vivienda es más barata", asegura Lles. "La composición de Lavapiés es inmigrante; las razones: alquileres más bajos e infravivienda", comenta.

Hace 20 años, en Centro, el 24,33% de la población tenía más de 65 años; en 2006, únicamente el 17,07% son jubilados. Un descenso que sólo se ha producido en este distrito. La causa, una vez más, el aumento de la población extranjera. Y es que los extranjeros tienen más niños: 496 nacimientos en 2005 y 37 defunciones entre los extranjeros en 2005 (saldo positivo, 459); entre los españoles, 1.319 nacimientos y 1.416 defunciones (saldo negativo: -134).

- Los madrileños se van, los extranjeros llegan. El saldo migratorio por nacionalidad es uno de los indicadores más elocuentes del estudio del Departamento de Estadística. Si no fuera por la llegada masiva de extranjeros, la mayoría de los distritos perdería población: en total,

108.247 personas abandonaron Madrid el año pasado. De ellas, 102.948 eran españoles, y 5.299, extranjeros. Al tiempo, 68.314 extranjeros se instalaron en la capital, y lo mismo hicieron 31.587 vecinos de otros municipios de la región y 39.253 oriundos de otras ciudades de España.

En 20 de los 21 distritos de la capital, la llegada de extranjeros ha evitado que las cifras de población presenten un saldo negativo. Así, a Latina, el distrito de donde más españoles han optado por marcharse desde hace un año (3.499), han llegado 5.036 extranjeros, sólo superado por Carabanchel (5.445 extranjeros más). Esta llegada masiva afecta a todos los distritos, pero a unos más que a otros: la concentración de inmigrantes en Centro, donde uno de cada cuatro vecinos es extranjero (28,60%), Carabanchel (20,80%) o Villaverde (20,20%) contrasta con la de Moratalaz (9,32%), Fuencarral-El Pardo (9,33%) y Retiro (9,67%).

- Ecuador, Colombia, Rumania. En Madrid viven 507.054 extranjeros de más de 50 países. El abanico abarca desde lugares cercanos como Marruecos (26.483) hasta países lejanos como China (22.228). Según el padrón municipal de 2006, la mayoría de los extranjeros que residen en Madrid son ecuatorianos (132.719). Los siguientes países con más número de inmigrantes son Colombia (43.883) y Rumania (37.816). Hace dos décadas, la mayoría de los extranjeros eran argentinos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 25 de julio de 2006