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Reportaje:

Arranca la Feria de las Familias

El arzobispo de Valencia inaugura rodeado de niños y sin aglomeraciones la 'zona lúdica' del V Encuentro Mundial

Para empezar, ocio. El V Encuentro Mundial de las Familias se inició ayer en Valencia con la puesta en marcha de su zona lúdica (pabellón 1 de Feria Valencia), un espacio de acceso gratuito "en el que grandes y pequeños podrán disfrutar de una amplia oferta de ocio con actividades diversas como rocódromo, karting, futbol, voley playa, talleres, entre otras muchas", en palabras de la organización. Esta parte del programa se llama Feria Internacional de las Familias, e incluye también una denominada "zona expositiva", es decir, el grueso del negocio (nec ocio, no ocio) que justifica la presencia aquí del papa Benedicto XVI, el próximo fin de semana: el desarrollo de un congreso internacional teológico-pastoral sobre la familia, y de otros dos sobre los hijos y los abuelos.

El plato fuerte hasta la llegada del Papa es un congreso internacional teológico sobre la familia

Apenas unos centenares de niños con sus familias recibieron al arzobispo de Valencia, Agustín García-Gasco, cuando ayer recorrió las instalaciones de esta feria internacional de familias. Muy poco público si se tiene en cuenta que los organizadores esperan a centenares de miles de fieles para arropar a Benedicto XVI, los días 8 y 9 próximos, durante su estancia de 26 horas en Valencia.

Mientras llega ese acontecimiento -arzobispado y autoridades civiles valencianas hablan de hasta 1,5 millones de peregrinos-, el Encuentro Mundial de las Familias, que oficialmente se abrió ayer, se llenará de contenido con el Congreso Internacional Teológico-Pastoral. Es sin duda el plato principal de la "sección expositiva", y se cocina entre los días 3 y 7 próximos, con el título de Transmisión de la Fe en la Familia y la presencia de cardenales de EE UU, China, India o Camerún, entre otros países (hasta sumar 30), así como representantes de las iglesias ortodoxas de Grecia, Rusia o Rumanía. El promotor es el cardenal colombiano Alfonso López Trujillo, presidente del Consejo Pontificio para la Familia.

Hay expectación por conocer el tono de las intervenciones, pero caben pocas dudas sobre qué país -y qué legislación- se llevará las mayores críticas. Se trata de España, por la legalización, hace un año, del matrimonio entre personas del mismo sexo. Roma piensa, en palabras de López Trujillo, que esa legislación es un ataque a la familia y un precedente peligroso para otros países. Sostiene, además, que defender la familia como lo hace la Iglesia católica "se está convirtiendo en una especie de delito", con riesgo de acabar en los tribunales "si se escuchase a los grupos más radicales".

López Trujillo, que preside el dicasterio romano desde hace 16 años, sostiene que la familia vive un "invierno demográfico", en referencia a que cada vez hay menos hijos y menos matrimonios. "La familia está muy frágil", opina. Efectivamente, muchos son los jóvenes que se preparan para el matrimonio en las iglesias católica y en poco tiempo acaban separados. ¿Quién tiene la culpa? El cardenal apunta a la riqueza que disfruta parte de la sociedad, que hace a los padre menos responsables. La "fragilidad" también se debe a que muchas legislaciones y la cultura laica imperante están "desmontando pieza a pieza a la familia, y está desapareciendo la idea e que el matrimonio es un bien universal, que funda una sociedad", dijo.

La Conferencia Episcopal Española cuenta con un stand en esta feria y ha programado la presentación de cinco libros, uno por día, con la mucha doctrina ofrecida por los obispos en los últimos años sobre la familia, en parecidos términos a como lo hace ahora el cardenal colombiano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de julio de 2006