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Medio Ambiente impedirá construir en zonas con ruido

Un decreto prohibirá a los ayuntamientos urbanizar junto a autovías

El Ministerio de Medio Ambiente impedirá urbanizar en zonas con ruido. Un real decreto que desarrolla la Ley del Ruido obliga a los ayuntamientos a delimitar su suelo en función del ruido que tengan. En las zonas más ruidosas sólo podrá haber polígonos industriales, nunca urbanizaciones. La norma no se aplicará a las ciudades ya construidas. En estos casos, la norma obliga a hacer planes para al menos reducir la contaminación acústica, que afecta a más del 20% de las viviendas, según el Instituto Nacional de Estadística.

El secretario general para la Prevención de la Contaminación, Arturo Gonzalo Aizpiri, presentó ayer el decreto que desarrolla la Ley del Ruido de 2003 y que impide construir en zonas con ruido. El decreto "establece unos usos aceptables para cada nivel de ruido", según Aizpiri.

El texto, que será presentado hoy a las comunidades autónomas, establece seis tipos de suelo: residencial, industrial, recreativo, sanitario, de transporte y espacios naturales. En cada uno de ellos es admisible un nivel de ruido. Gonzalo Aizpiri explicó que en una zona con un nivel de ruido molesto "podrá ir un polígono industrial, pero no una urbanización". Los municipios de menos de 250.000 habitantes tienen cinco años para delimitar estas zonas; los mayores tienen que hacerlo antes de junio de 2007, según el borrador.

En las zonas de hospitales, el ruido no podrá superar los 45 decibelios por la noche y los 55 por el día. En las zonas de uso industrial el ruido asciende a los 60 de noche y 70 de día. Una calle ruidosa o el interior del metro alcanzan los 80 niveles de ruido. Sólo dos calles del centro de Madrid bajaban ayer de los 60 decibelios, según la página web del ayuntamiento. La nueva norma establece que en las habitaciones de las casas no podrán medirse más de 45 decibelios. La norma no fija un máximo para las zonas en las que hay aeropuertos o autopistas y señala que "se aplicarán las tecnologías de menor incidencia acústica".

Los ayuntamientos deberán delimitar su suelo en función del ruido y en las zonas más ruidosas habrá "servidumbres acústicas" en las que no se podrá urbanizar. Es decir, no podrá haber una nueva urbanización junto a una autovía o un aeropuerto.

Esta norma será aplicable al suelo aún no construido o en los que no está aprobado ya la urbanización. En las zonas ya construidas, el ministerio apuesta por "la mejora acústica progresiva del medio ambiente hasta alcanzar los valores fijados mediante la aplicación de planes zonales específicos".

Si se supera el nivel admisible "el ayuntamiento tendrá que elaborar planes de mejora del ruido". Para esto, Gonzalo Aizpiri citó la construcción de pantallas contra el ruido, la reducción del tráfico o el cambio de la calzada por otra con menos ruido. Gonzalo Aizpiri afirmó que en muchas ciudades "hay situaciones que no tienen arreglo" y que su intención es "por lo menos evitar que allí se sumen nuevos focos de ruido".

El Instituto Nacional de Estadística afirma que más del 20% de los hogares españoles superan los niveles de ruido. En la provincia de Valencia el porcentaje asciende hasta el 40%. Bares y aeropuertos acaparan el 37% de las quejas recibidas por el Defensor del Pueblo sobre el ruido.

El ministerio, que no tiene competencias en urbanismo, opta por la vía indirecta para influir sobre la construcción, uno de los principales problemas ambientales de España. El ministerio ya incluyó en la reforma de la ley del Plan Hidrológico que los nuevos planes urbanísticos deben tener garantizada el agua y en la Ley de Calidad del Aire incluirá que no se podrá urbanizar en zona contaminadas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de junio de 2006