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Pistoletazo de salida para los contratos industriales

El tratado internacional para la construcción del ITER supone el pistoletazo de salida para que la industria de los países socios se prepare a optar a los contratos que el año que viene empezarán a convocarse. En Europa los contratos para construcción y para soporte alcanzarán unos 2.000 millones de euros en los próximos 10 años, según explicaron el pasado martes en Barcelona los responsables de la puesta en marcha de la oficina europea para el ITER, que todavía no se ha creado formalmente.

España se encuentra en muy buena posición, aseguró ayer en Bruselas Carlos Alejaldre, director general de Política Tecnológica en el Gobierno español y experto en fusión que opta a unos de los puestos directivos en el ITER. En los últimos cinco años, dijo, la industria española ha obtenido más contratos que ningún otro país europeo de los sacados por la UE para el diseño y la construcción de prototipos de ITER y a la operación y mejora del experimento JET de fusión nuclear en el Reino Unido. Alejaldre anunció la creación de una plataforma tecnológica para la fusión con el fin de aprovechar el proyecto ITER en sus aspectos científico, tecnológico e industrial.

Según los acuerdos preliminares incluidos en el tratado internacional firmado ayer, India fabricará el criostato del ITER. Ésta es la estructura que alberga el corazón del reactor, en esencia un electroimán gigantesco para contener el plasma a altísima temperatura en el que se produce la reacción nuclear entre átomos de deuterio y de tritio. China quiere fabricar el cable superconductor (los imanes serán superconductores), de Rusia se espera especialmente su capital humano, y Japón y Europa quieren fabricar las bobinas superconductoras. Corea del Sur contribuirá a la cámara de vacío y Estados Unidos está especialmente interesado en fabricar el solenoide central. La adquisición de datos sobre el plasma en el que se producirá la reacción de fusión, y el proceso de datos y otros elementos serán compartidos por varios países. Sin embargo, no todo está claro y siguen las negociaciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de mayo de 2006