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Venezuela se consolida como principal soporte económico del régimen cubano

Caracas ayuda a reactivar la refinería de Cienfuegos, abandonada tras la caída de la URSS

Las relaciones de interdependencia entre Cuba y Venezuela son cada vez más profundas, y están avanzando a ritmo de vértigo. En pocos años, el país suramericano se ha consolidado como el principal soporte económico de la revolución de Fidel Castro, alcanzando sus intercambios volúmenes que recuerdan los de la era de la Unión Soviética. El pasado año, el comercio bilateral llegó a 2.200 millones de dólares, y la previsión es superar los 3.200 millones en 2006. Más de la mitad de esta factura corresponde al suministro de petróleo venezolano.

El suministro de petróleo procedente de Venezuela es de unos 90.000 barriles diarios. El Gobierno de Hugo Chávez se lo vende a Cuba a precios preferenciales en virtud a diversos acuerdos mutuos. Parte de esta cuenta es saldada por la isla con cooperación, principalmente en el área de la sanidad: ya hay 30.000 médicos y especialistas de la salud cubanos en Venezuela trabajando en diversas misiones sociales de la revolución bolivariana, y cientos de miles de pacientes venezolanos han sido operados de la vista en Cuba. En total, 45.000 colaboradores cubanos laboran hoy en Venezuela, mientras que el próximo curso habrá 10.000 jóvenes venezolanos estudiando medicina en universidades de la isla.

No se trata sólo de petróleo, cooperantes, becas e intercambio de mercancías. Las relaciones entre ambos países incluyen macroproyectos conjuntos que suponen cifras de muchos ceros, al viejo estilo de la hermandad socialista. Esta semana, Cuba y Venezuela han constituido una empresa mixta con el objetivo de reactivar la refinería de Cienfuegos, uno de los grandes programas de colaboración entre La Habana y Moscú en los años ochenta que, como la construcción de la central electronuclear de Juraguá, quedó interrumpido tras la desaparición de la Unión Soviética.

Durante una década Cuba buscó socios extranjeros para echar a andar la refinería -entre ellos Repsol y Petrobras-, pero sin éxito debido a las altas inversiones requeridas. Ahora, la voluntad y sintonía ideológica entre Castro y Chávez ha sido determinante para llevar a buen puerto la sociedad mixta, que debe aportar entre 800 y 1.000 millones de dólares para rehabilitar la instalación.

Fidel Castro en persona apadrinó la firma del acuerdo entre Cuba Petróleo, que controlará el 51% de las acciones, y la filial en Cuba de la compañía Petróleos de Venezuela (PDVSA), que tendrá el 49% restante. Cuando la refinería esté acondicionada tendrá capacidad para producir unos 70.000 barriles diarios, pero pasarán años antes de que esto ocurra.

"Es la forma de mostrar a nuestra América y al mundo lo que son realmente los convenios de cooperación e integración entre hermanos, donde nadie está buscando aprovecharse del otro, sino lo que hay es un ganar-ganar, teniendo en cuenta lo que cada uno puede aportar", dijo en La Habana el embajador de Venezuela, Adán Chávez Frías -hermano de Hugo Chávez-, al referirse a la empresa mixta recién firmada.

El año pasado estaba previsto un volumen de intercambio comercial en torno a los 1.000 millones de dólares, pero, dijo el embajador, al final se "superaron las expectativas" y el intercambio bilateral "alcanzó los 2.200 millones de dólares, de los que unos 1.500 millones respondieron a los suministros de petróleo".

3.200 millones

Las perspectivas para 2006 son alcanzar los 3.200 millones dólares, cifra que, dado su volumen y concentración en un solo país, para Cuba sólo es comparable a la época de la "indestructible amistad" con la antigua Unión Soviética. El acuerdo para reactivar la refinería de Cienfuegos es, en este sentido, más que simbólico: además de constatar como las relaciones económicas entre ambos países se traban y consolidan, es también un regreso a los grandes sueños revolucionarios de antaño.

La refinería de Cienfuegos es parte de la estrategia de Petrocaribe y del Alba (Alternativa Bolivariana para las Américas), que pretende alentar la integración regional al margen de EE UU utilizando el petróleo venezolano -vendido a precios preferenciales- como catalizador de esa unidad.

También está la "Operación Milagro", por la cual 6 millones de latinoamericanos serán operados o tratados de enfermedades de la vista en Cuba y Venezuela en los próximos 10 años. Ambos países se han comprometido además a formar en igual periodo de tiempo a 200.000 médicos de la región.Más o menos lo dijo así Chávez en un mitin: "Cuba y Venezuela, dos banderas y una sola revolución".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de abril de 2006