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LA REFORMA DEL ESTATUTO CATALÁN

Zapatero promete que el Estatuto no cambiará el modelo territorial de España

El presidente del Gobierno pide al PSC que evite cualquier discriminación lingüística en Cataluña

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró ayer que el Estatuto catalán "no cambiará el modelo territorial de España" y que, lejos de romper con el actual marco constitucional, "dará luz" al Estado de las Autonomías. En la primera intervención de un secretario general del PSOE en el Consejo Nacional del PSC en Barcelona, Zapatero hizo un llamamiento a ERC para que apoye el texto y lo haga con "entusiasmo y no con resignación". También pidió al PSC que vele para que nadie, "aunque sea un caso aislado", se sienta discriminado por motivos lingüísticos.

En su intervención ante el máximo órgano de dirección entre congresos del PSC, Zapatero trató de resarcir a los socialistas catalanes de la incómoda situación que les creó al pactar el Estatuto en solitario con Convergència i Unió el pasado 21 de enero. Por esta razón destacó el papel de "vértice de la política catalana" del Partit dels Socialistes, al que agradeció su voluntad de llegar a acuerdos "con todos los partidos" a lo largo de la negociación estatutaria.

En una semana marcada por las presiones a Esquerra para que apoye el Estatuto o abandone el tripartito catalán, Zapatero se limitó a mostrar su "convencimiento" de que ERC acabará por acercarse al consenso estatutario. Pero desvinculó la decisión final de los republicanos, sea la que sea, de un eventual adelanto electoral en Cataluña: "Pido a los partidos una actitud de mirada larga, ahora no se está dirimiendo ningún proceso electoral".

El líder socialista aventuró que incluso el Partido Popular terminará aceptando el texto, "aunque no lo exprese con su voto". "Verán cómo, una vez aprobado el Estatuto, el PP no pedirá ni la derogación ni su modificación", remachó. Y es que Zapatero está convencido de que el Estatuto pactado "es bueno para Cataluña y para España" porque, pese a aumentar el autogobierno de Cataluña, "la solidaridad sigue siendo la clave de bóveda del texto".

El jefe del Ejecutivo tachó de "curioso" que el PP impulse ahora una propuesta de referéndum para preguntar a los ciudadanos si quieren la igualdad de derechos de todos los ciudadanos españoles. "¿Ahora lo preguntan? Si eso ya lo respondimos cuando en 1977 ganamos la democracia y llegó la Constitución del 78; vuelven a llegar muy tarde, a la pregunta y a la respuesta". Las intenciones del PP en el referéndum obedecen, según Zapatero, a que "la derecha nunca ha entendido que es posible crecer todos a la vez".

En su discurso, seguido con atención pero sin grandes aplausos por parte de los dirigentes del PSC, Zapatero también lamentó que el primer partido de la oposición base su estrategia en el "enfrentamiento de los pueblos de España", y citó las embestidas de este partido contra la política lingüística de la Generalitat. Sin entrar a valorarla, Zapatero pidió a todos los partidos catalanes "respeto por las lenguas" para que "nadie pueda sentirse discriminado, ni por hablar catalán ni, por supuesto, castellano".

Antes de pronunciar su discurso, en el que garantizó que el tren de alta velocidad llegará a Barcelona en 2007, Zapatero se entrevistó brevemente con el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, y con el primer secretario de los socialistas catalanes, José Montilla.Al término del Consejo Nacional, Zapatero fue obsequiado por la vicepresidenta del PSC, Manuela de Madre, con una planta de romero, después de que el pasado noviembre ya recibiera por parte de la misma dirigente socialista una pequeña rama de la misma planta. Una simbólica muestra de que el Estatuto prospera.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de febrero de 2006