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Zapatero pide en Melilla la ayuda de Marruecos contra la inmigración irregular

El presidente promete un nuevo hospital y más inversiones en la ciudad autónoma

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en su primera visita oficial a Melilla, garantizó ayer la "seguridad en lo que afecta a la inmigración" irregular y llamó a la colaboración de los países vecinos y la Unión Europea para lograr ese objetivo. Fue la única alusión a Marruecos que hizo ayer en su visita a Melilla, que hoy continuará en Ceuta, en el primer viaje oficial de un presidente del Gobierno de España en 26 años a las dos ciudades autónomas. Zapatero eludió referirse a la "españolidad" de Ceuta y Melilla y comprometió un amplio apoyo económico a través de inversiones en la zona.

El presidente afrontó el viaje a Ceuta y Melilla sin complejos sobre la actitud de Marruecos, debido a las buenas relaciones que tanto el rey Juan Carlos como él mismo mantienen con el monarca marroquí, según explicaron fuentes gubernamentales.

Zapatero no quiso que pasara inadvertido el cumplimiento de su compromiso de visitar Ceuta y Melilla, aunque la prensa local lo destacaba ayer elogiosamente, recordando cómo desde diciembre de 1980, fecha en que Adolfo Suárez visitó las dos ciudades autónomas, ningún otro presidente lo había hecho. Recordó Zapatero cómo adquirió ese compromiso en noviembre, con motivo del debate sobre el estado de las autonomías en el Senado, ante el emplazamiento de los presidentes de Ceuta, Juan Jesús Vivas, y de Melilla, Juan José Imbroda, ambos del PP, pocas semanas después de que se produjera la avalancha de inmigrantes africanos en ambas plazas. "Algunos negaron su credibilidad. Otros lo calificaron de brindis al sol, sólo por buscar alguna rentabilidad", dijo Zapatero en alusión al PP local, que cuestionó que se fuera a producir esta visita. "Me siento obligado por lo que asumo en sede parlamentaria", añadió.

El jefe del Ejecutivo central hizo estas declaraciones delante del presidente de Melilla tras el encuentro de una hora que mantuvieron en la sede de la Asamblea melillense, con el que empezó la gira de Zapatero en ambas ciudades durante dos días. Imbroda agradeció la visita: "La valoramos en lo que la valoramos. El Gobierno de España está con Melilla, que es una parte de España y no un apéndice".

El presidente de Melilla presentó a Zapatero un listado de reclamaciones para acometer la mejora de infraestructuras y compensar la pérdida de fondos europeos para Melilla. Situó el reto de la inmigración como centro del problema, aunque admitió que la situación ha mejorado desde noviembre, tras los dramáticos momentos que se vivieron con las avalanchas de inmigrantes de octubre. Imbroda no planteó a Zapatero la reclamación sobre la conversión de Melilla en comunidad autónoma. El presidente del Gobierno, en su única intervención pública de la jornada tras la entrevista con Imbroda, evitó las alusiones patrioteras e insistió en la necesidad de la colaboración entre la Administración central y la melillense para afrontar los graves problemas de una ciudad fronteriza con Marruecos como Melilla.

Zapatero va acompañado en este viaje por los ministros de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla; de Sanidad, Elena Salgado; y de la secretaria de Estado de Inmigración, Consuelo Rumí, para abordar políticas sociales con la Administración melillense. Recordó cómo la inversión del Estado para 2006 alcanza los 50,7 millones de euros, un 16,41% más que el año anterior para Melilla.

Se comprometió a mejorar la infraestructura medioambiental para que el agua llegue a Melilla las 24 horas del día. Prometió nuevos centros educativos, una nueva residencia del Imserso y un nuevo hospital. Este compromiso, cuyas obras dijo que se iniciarían en 2007, suscitó el aplauso de los asistentes en la Asamblea de Melilla. Esta ciudad, de 60.000 habitantes, asume una demanda sanitaria cuatro veces superior a la de su propia población debido a la inmigración africana.

Pero el presidente del Gobierno puso especial interés en abordar con las autoridades melillenses el reto de la inmigración. La secretaria de Estado de Inmigración y los representantes melillenses elaboraron un convenio de apoyo en materia de atención a menores extranjeros no acompañados por valor de 2,3 millones de euros; un convenio de colaboración para programas de integración social y mantenimiento de servicios públicos básicos por valor de otros 1,5 millones de euros; y un fondo de apoyo para la acogida y refuerzo educativo por valor de medio millón de euros.

Hoy, en Ceuta, la secretaria de Estado de Inmigración también concertará tres convenios sobre las mismas materias por 1,7 millones de euros; 1,5 millones de euros y 442.000 euros.

Zapatero quiso realzar esta colaboración para afrontar el reto de la inmigración al señalar que el Gobierno se compromete a "reforzar las medidas de seguridad para que la ley se cumpla y para garantizar el respeto a los derechos humanos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de febrero de 2006